Un empresario con piel de hombre bala

Además de entrar en un cañón y volar 35 metros, Rubén Mariani, que está en Pontevedra, es todo un señor del circo

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pontevedra / la voz

Se llama Rubén Mariani. No tiene un nombre feo. Sin embargo, el apodo por el que es conocido suena mil veces mejor. De hecho, le hace interesante al momento: él es el hombre bala, uno de esos escasos seres que hay en el mundo -cree que actualmente es el único en Europa- capaces de agazaparse dentro de un claustrofóbico cañón de colorines, salir disparado de él y volar hasta 35 metros para luego caer, con suerte, en una red y entre los aplausos y vítores del público. Él, el hombre bala, está en Pontevedra, donde ayer a la tarde tenía su primera función. Da igual que uno, bien temprano en un día festivo como ayer, casi le saque de la cama. Se despereza enseguida y recibe con espléndida sonrisa. A partir de ahí cuenta su historia. La de Rubén, empresario del Circo de Portugal y también la del hombre bala que es desde hace más de una década.

A Rubén, como a muchos artistas circenses, los dientes le nacieron en la pista. Es hijo de padre domador de leones y madre amaestradora de serpientes. Aunque sus progenitores le dejaron al cuidado de sus abuelos en Lisboa para que estudiase, siempre tuvo claro que quería actuar. «Siempre me tiró el circo, me tiró y me tira tanto que casi es una enfermedad», cuenta. Fue payaso, trapecista, electricista y encargado de logística en el circo de sus padres... En realidad, bien le habían podido poner el sobrenombre de hombre bala mucho antes de subirse al cañón. Porque reconoce que siempre fue de estar a todo. Se ríe y recuerda una función, siendo muy joven, en la que hacía de payaso con su hermano pequeño. La carpa se quedó sin luz en medio de la actuación, pero el sonido funcionaba. Así que, ni corto ni perezoso, aprovechó el apagón para retirarse sigilosamente a arreglar los cables mientras seguía contando chistes. «Todo el mundo pensó que lo de la luz era cosa de nuestra función», indica Mariani.

Sus padres se hicieron mayores y él y sus hermanos tomaron las riendas del circo. Dice que ahora actuar es casi un deporte, que el trabajo real es lo que hace en la caravana, por las noches, la labor de oficina. Es el responsable de una empresa que mueve a 40 personas y que encontró en el hombre bala su gran reclamo.

El desastre de la primera vez

¿Cómo se le dio por meterse en un cañón? Rubén cuenta que sus padres contrataron a un americano que hacía de hombre bala y que su actuación se tradujo en éxito descomunal. Cuando este artista se jubiló, había que tener un recambio. Y el Circo de Portugal no contaba con él. «Yo lo había visto saltar a él y me dije a mí mismo que tenía que intentarlo», cuenta. No fue fácil. Tardaron tres años en lograr hacerle un cañón con un sistema hidráulico que lograse lanzarlo. Fue en Aveiro y el día que lo probó por primera vez la cosa no pintaba del todo bien: «Fue impresionante, estábamos tan centrados en que el cañón funcionase que no comprobamos que la red en la que tenía que caer estuviese bien, y se rompió. Me llevé un golpe, pero no me pasó nada».

Con semejante bautizo de fuego, empezó una carrera imparable. Pasó a saltar diez metros, luego quince, después veinte... y va ya por los 35. Una vez se rompió un pie. Tuvo que entrar la ambulancia a la pista y sufrió un dolor tremebundo, pero a los tres días ahí estaba, en el cañón de nuevo: «Teníamos muchísimas funciones y tuve que seguir. Me metían en el cañón y me lanzaba», dice. ¿Qué siente cuando vuela? «No sabría explicarlo bien, pero tengo miedo siempre que lo hago, lo reconozco», remacha.

Oferplan ofrece entradas para verle en acción en la ciudad del Lérez por solo 8 euros

El Circo de Portugal, instalado en Mollavao, comenzó ayer su ronda de funciones en Pontevedra. Pero no será hasta el día 22 cuando abandone la ciudad. Por tanto, hay todavía numerosas oportunidades de ver al hombre bala en acción. Los viernes, tanto hoy como el siguiente, la función será a las 19.00 horas. Mientras que los sábados y domingos, tanto los de este fin de semana como los del siguiente, se podrá acudir al circo tanto a las 17.00 horas como a las 19.30. La plataforma digital Oferplan de La Voz de Galicia ofrece entradas para poder asistir a al espectáculo que incluyen un 47 % de descuento. De esta forma, el precio por persona es de 8 euros, tanto para adultos como para niños. Y los críos menores de dos años pueden entrar gratis. Se puede comprar un máximo de cuatro cupones por persona.

¿Qué se van a encontrar quienes acudan al circo? Además de la actuación del hombre bala, que dejará a todos con la boca abierta con su espectacular vuelo y su cañón plateado, el circo incluye números de todo tipo, desde los tradicionales payasos a trapecistas o momentos llenos de magia. Rubén Mariani, que además de hombre bala es el responsable del Circo de Portugal, indicó que no se incluye ningún tipo de espectáculo con animales.

Mariani animó a las familias a descubrir la magia del circo. Lo contaba acompañado de su mujer y su hijo Leonardo, que es todavía muy pequeño para decidir si continúa con la saga circense. «Quizás le guste, pero que haga lo que él quiera», decía su padre.

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