Una hostelera sufre un robo semanas después de que la víctima fuera su hermana

Alfredo López Penide
López Penide PONTEVEDRA / LA VOZ

PONTEVEDRA CIUDAD

Los locales lindan puerta con puerta en la calle Pardo Bazán y los ladrones actuaron de madrugada sin que nadie se percatase

11 may 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

A primera hora de la mañana de ayer cuando la titular del bar Berna, ubicado en la calle Condesa de Pardo Bazán, se disponía a abrir el local descubrió que los ladrones habían desvalijado todo el negocio. «Estaba destrozado», señaló la hostelera, que ya ha interpuesto la correspondiente denuncia en Comisaría.

Las primeras sospechas apuntan a que los amigos de lo ajeno, en un primer momento, forzaron el cajetín de la verja de seguridad para, de este modo, poder levantarla lo suficiente como para poder alcanzar la puerta de acceso al negocio. Acto seguido, reventaron la puerta con tal violencia que el marco metálico, aparentemente, quedó completamente inutilizado y las primeras impresiones apuntaban a que tendría que ser cambiado.

Todo parece indicar que los ladrones consiguieron un cuantioso botín en este asalto. La titular del Barna estimó que había unos mil euros en la caja, cantidad a la que habría que sumar otros mil de la máquina y el tabaco de la expendedora, con lo que se cree que pudieron hacerse con unos tres mil euros entre dinero en efectivo y cajetillas.

Los asaltantes no dejaron ningún espacio sin revolver a la búsqueda de dinero. Así abrieron cajones de la cocina, inspeccionaron la barra e, incluso, revisaron el arcón congelador. «Hoxe tocou aquí, mañá tocaralle a outro», manifestó un cliente de este local y vecino de la zona, quien lamentó la facilidad con la que algunos ladrones son detenidos y quedan libres tras ser puestos a disposición judicial.

Sucesos anteriores

Se da la circunstancia de que hace apenas unas semanas se produjo otro robo de similares características en el bar que gestiona la hermana de esta hostelera en la misma calle Pardo Bazán. El Chester linda puerta con puerta con el Barna y los ladrones también emplearon la fuerza para reventar su entrada. «Forzaron la reja, creo que debió ser con una pata de cabra, y fueron abriendo, abriendo hasta que se metieron dentro», apuntó ayer.

Echando la mirada atrás, señaló que le debieron sustraer más de mil euros de la tragaperras, así como otros quinientos en billetes de cinco y monedas, principalmente, que guardaba para dar cambios a los clientes. A esto hubo que añadir, en su día, el coste de las reparaciones de la verja, que fue reforzada, y de la cerradura de seguridad.

Lo cierto es que una de las cuestiones que más le sorprendió a la pontevedresa fue el hecho de que «vivo aquí encima, en este edificio, y no me enteré de que me estaban robando».

A estos dos robos, algunos vecinos añadieron un tercero. Este último no habría tenido como escenario un negocio de hostelería, sino una peluquería o salón de belleza en el que los ladrones habrían empleado un modus operandi similar al que utilizaron en el Barna y el Chester.