«Siempre se deben denunciar las agresiones, ayuda a educar»

Cree que el sistema de alertas que estudia la Xunta será positivo en atención primaria y sobre todo domiciliaria

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pontevedra / la voz

Sufrió una agresión verbal que denunció en la Policía Nacional hace años. Lo hizo porque esa vez el paciente se puso violento y llegó a temer las consecuencias. Amenazas no tan graves lleva escuchadas muchas, dice. Emma Rodríguez Corte (Pola de Laviana-Asturias, 1977), enfermera del Chop y delegada del sindicato Satse, valora el nuevo sistema que estudia la Xunta para que los sanitarios alerten de agresiones en el desempeño de su trabajo.

-¿Qué le parece el sistema Acude, que permitirá a los sanitarios alertar desde sus móviles?

-Me parece que está muy bien, sobre todo en lo que es atención primaria y atención domiciliaria. Sí que es cierto que en los domicilios a veces nos encontramos con situaciones que son peliagudas y no tienes manera de avisar. Si podemos tener una manera mucho más fácil de comunicar que estamos en peligro o en riesgo de agresión nos facilita mucho la vida. Habrá que ver la aplicación real cómo es. Hoy ya tenemos sistemas antipánico en las consultas de primaria a través del ordenador y en lugares puntuales como en Urgencias, en concreto, en la sala de espera de resultados (SER).

-Pero una enfermera no trabaja con su móvil personal encima ¿o sí?

-No, no debemos tener el móvil encima, lo que haga cada quien allá él. Pero, en principio, no queda nada bien estar haciendo una cura al paciente y que de repente me estén llamando a mi móvil. El mío queda en la taquilla o en el control de enfermería guardado bajo llave. Tampoco es operativo porque los uniformes que llevamos, aunque tienen bolsillos, están para llevar material para trabajar y no siempre son compatibles con un móvil. Si te agachas se te puede caer... No es habitual que las enfermeras trabajando lleven su móvil en atención hospitalaria, en primaria sí y en los domicilios también porque nunca sabes lo que te puede pasar. Lo lógico aquí es llevarlo.

-Usted sufrió una agresión verbal grave por parte de un paciente en el año 2010 cuando trabajaba en la Casa del Mar de Marín. ¿Cómo recuerda aquello?

-Fue la más grave que he tenido hasta el momento porque se puso muy violento y sí hubo un instante en que pensé que me iba a pegar. Siempre se debe denunciar. No solo para que conste por escrito, creo que las agresiones a personal sanitario son muy educacionales. Hay que educar a las personas en que no es inteligente agredir a un profesional sanitario, que estamos para ayudar, nunca para entorpecer. Comprendemos que te puedes poner nervioso ante una situación que te afecta directamente y que es complicada, pero si nos agredes no te podemos ayudar. Cuanto más denunciemos más conseguiremos inculcar esa noción de que están para ayudarme, de que no me hago ningún bien y sí que estoy perjudicándome. Es un poco educarlos y siempre hay que denunciar porque no podemos permitir sentirnos incómodos en nuestro trabajo.

-El personal que está más expuesto es el que sufre más agresiones. Hablo de celadores y enfermeros, aunque también las padecen los médicos. ¿Es así?

-Por lógica el personal que más agresiones sufre es el que está al lado del paciente y la enfermera está 24 horas con el paciente. Sí que quizá son más llamativas las agresiones a médicos, pero esas suelen ser más en atención primaria. En atención hospitalaria quien más agresiones sufre es la enfermera. En atención primaria también, porque al igual que el médico, la enfermera también tiene su consulta. Siempre es la enfermera la que se ve como el eslabón más débil o más próximo al paciente y al que más fácilmente se puede agredir. Te puede decir que a mí me amenazaron con esperarme fuera con una escopeta cuando acabara mi turno. Eso no le denuncié porque se quedó en una frase. También es cierto que en enfermería perdonamos quizá demasiado por esa característica que tenemos de ponernos en el lugar del otro y decir «pobre, ahora mismo está en una situación en la que está desbordado y no es consciente de lo que está diciendo». Pero recuerdo acompañar a compañeras al coche porque algún paciente las había amenazado.

-¿Cuántas agresiones se denuncian en la EOXI de Pontevedra y O Salnés?

-Tomando como referencia los datos de prevención de riesgos del año pasado, podemos afirmar que se denuncian una media de tres agresiones por mes a la unidad de prevención de riesgos. Quien más agresiones comunica a esta unidad son médicos y enfermeras. La gran mayoría de las agresiones son verbales, muy poca son agresiones físicas. Hay algún ejemplo de forcejeo y golpe con algún objeto.

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