«Esto es de locos, pero yo no me marcho»

En algunas tiendas de Benito Corbal, que hoy abren, ayer no había empujones para entrar, pero le faltaba bien poco


A veces parece que vamos al ritmo de Norteamérica, con el Black Friday y sus descuentos como buen ejemplo de ello. Otras da la sensación de que ahora todo se compra por Internet. Pero hay días que queda claro que los clásicos no mueren. Y que a muchos -a muchísimos incluso- lo que les gusta es comprar a pie de comercio el día 7 de enero, que es el día en el que oficialmente empiezan las rebajas de toda la vida. Ayer quedó claro. Al menos en Pontevedra. Y hoy posiblemente también habrá trajín comercial, ya que buena parte de los establecimientos estarán abiertos.

Comenzamos la ruta de rebajas en La Oliva, una calle clásica del comercio pontevedrés. No había aglomeraciones en todos los comercios, claro que no. Pero algunos, como por ejemplo Liberata, que tiene un local pequeño, estaban llenos hasta la bandera.

Y no empezaron hoy

Conforme uno dejaba la Oliva y se acercaba hacia la milla de oro, cuando ponía ya los pies en Benito Corbal, intuía que ahí el panorama iba a ser de lleno total en los establecimientos. Y es que en la calle el trajín ya era enorme. Efectivamente, en las tiendas apenas cogía un alfiler a media mañana. Había cosas curiosas. Una zapatería, Krack, con un local comercial de grandes dimensiones estaba abarrotada a más no poder. Era imposible casi topar un asiento para probar zapatos y, sin embargo, esta tienda lleva con rebajas ya varios días. Su responsable indicaba: «Es que a la gente le gusta venir el 7, que es el clásico día de rebajas».

Quizás no se engañaba este hombre. Aunque ayer también había mucha gente intentando cambiar regalos de Reyes que o no gustaron o no sirvieron. Era el caso de una madre y una hija que salían de una conocida cadena textil. «Es que esto o lo cambias hoy o luego no queda nada. Tuve suerte y encontré lo que quería, porque todo me quedaba grande», decía la joven.

Otros iban a tiro fijo por los descuentos. Le pasaba así a una madre de familia en la tienda de Chico. Buscaba unos zapatos para sus dos hijos. No había números. «De momento no los encontré pero seguro que si miro en más tiendas aparecen. Siempre aprovecho para comprarles a los dos, aunque sea un agobio venir hoy yo creo que merece la pena, otros días no veo tantos descuentos», indicaba la mujer.

Más allá de Benito Corbal, en Michelena o la zona vieja, también había aglomeraciones en algunas tiendas. Los comerciantes, aún así, señalaban: «Lo importante es contar la gente que sale con bolsas... y tampoco es demasiada por ahora».

Incluso con niños

Aunque ayer el trajín era enorme en casi todas las tiendas, había quien incluso convertía la ruta de rebajas en un estupendo plan de sábado con toda la familia, niños pequeños incluidos. Le pasaba así a un matrimonio de Cambados que andaba de compras por Benito Corbal. Entraron en una zapatería, y mientras sus hijos correteaban en medio de un mundo de gente, el padre decía: «Esto es de locos, pero yo no me marcho».

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