Habrá más «bodas rojas» en el PSOE

Tras la caída de Pedro Sánchez habrá más contiendas. Mañana comienza a librarse la batalla por el control de la ejecutiva local, donde los críticos van a por Tino Fernández


Los que disfrutamos la serie televisiva Juego de Tronos recordaremos siempre uno de los episodios más impactantes, titulado La Boda Roja. Un banquete nupcial terminó en brutal matanza de unos (diversos miembros de la familia Stark) a manos de otros que actuaban por encargo de la familia rival (los Lannister). En estos días posteriores al 25S, muchos ciudadanos en redes sociales y algunos analistas han acudido al símil de aquel capítulo de la galardonadísima serie de la HBO para ilustrar la caída de Pedro Sánchez, la maniobra de Susana Díaz al frente de los barones insurrectos y demás acontecimientos que sacuden al PSOE.

Una semana después del convulso y decisivo comité federal celebrado en Ferraz, se vislumbra que habrá más bodas rojas entre los socialistas. Se mira a Galicia, donde se configuran diversos escenarios beligerantes. Uno de ellos, además de por el control regional del partido, en la ciudad de Pontevedra. Coincide que los actuales responsables autonómicos y locales son «de Pedro Sánchez», por lo que se ha desatado un asedio que va a deparar consecuencias.

Abel Caballero en plan Susana

Desde el varapalo del domingo 25, Abel Caballero acaudilla la «exigencia de responsabilidades», eufemismo que enmascara la demanda de dimisiones que el alcalde vigués entiende deben de producirse en la cadena de mando del partido, tanto por arriba como por abajo.

Caballero lidera en Galicia, como Susana Díaz a nivel nacional, la revuelta contra quienes dirigen el PSOE gallego. Como la presidenta andaluza, el regidor olívico decidió salir de entre bastidores, tras haber protagonizado una no campaña electoral, para mostrar su disconformidad con determinadas imposiciones en la candidatura socialista que le enojaron. Ahora ha pasado a ponerse en primera línea para provocar un «nuevo rumbo en el proyecto socialista», según sus propias palabras.

En las declaraciones que esta semana realizó a La Voz de Galicia, Caballero responsabilizó directamente a la gestora del PSdeG que dirige Pilar Cancela y al candidato a la presidencia de la Xunta, Xoaquín Fernández Leiceaga, de «reventar la unidad del partido» y por ende, «deben asumir responsabilidades».

La caída de la gestora del PSdeG es cuestión de días por mucho que Pilar Cancela y demás se enroquen. Como también que Xocas Leiceaga deberá elegir entre ser un simple diputado o marcharse para casa, porque su continuidad como portavoz parlamentario solo sería posible si abjura de su fidelidad a Pedro Sánchez y al anterior aparato del partido.

Caballero dice que él no quiere ponerse al frente, pero (como Susana) pretende mover los hilos del partido en Galicia del mismo modo que ya hace en la provincia de Pontevedra, empleando a Santos Héctor, a Carmela Silva y a un elenco de alcaldes socialistas como martillos pilones.

Asamblea «barómetro»

Mañana lunes día 10 está convocada una asamblea local de militantes del Partido Socialista en Pontevedra. Aunque el orden del día no establece otras posibilidades, no se oculta que el debate y aprobación de propuestas referidas a la actual situación política, se convertirá en un barómetro de la evidente división interna que ya se manifiesta sin disimulos.

La ejecutiva local que dirige Agustín Fernández, Tino, concejal y portavoz municipal del PSOE, con el apoyo de Patricia Vilán (nuevamente elegida diputada autonómica), está en el punto de mira de los críticos que pretenden derrocarles, a medio plazo.

Se configura una alternativa que liderarían el exconcejal José Manuel Valcárcel (enrolado con Abel Caballero como se evidenció en recientes reuniones) y la flamante diputada autonómica María Luisa Pierres.

Hay bastante igualdad entre oficialistas y críticos, de modo que parece ser que quien podría desequilibrar la balanza es el sector de la militancia que aún controla el eterno Antón Louro (presidente provincial del partido). Se trata de la vieja guardia que lleva décadas en el machito sin atisbos de dar paso a un necesario relevo generacional. Y a la vista de que Louro (que es miembro del comité federal del PSOE y estuvo en el sainete del sábado 1 de octubre en Madrid) se puso del lado de Susana Díaz y dio la espalda a Pedro Sánchez, parece de cajón que retirará su apoyo a Tino Fernández. Y una vez más se repetirá una cantinela en el PSOE pontevedrés. Algunos siguen la táctica del corcho que flota y flota a pesar del oleaje y otros se ahogarán por agotadoras luchas fraticidas.

El BNG como Rajoy

Si en un futuro inmediato tumban a la actual ejecutiva local del PSOE y se motiva una gestora, también en Pontevedra (como pasa en la situación estatal con Rajoy) hay quien aguarda sacar un rédito. Mientras Tino Fernández dirija el partido y el grupo municipal socialista, no habrá posibilidad alguna de acuerdo con el BNG en el Concello. Hay un distanciamiento no solo político; también personal fraguado en la anterior experiencia de gobierno de coalición en el mandato del 2011 al 2015.

Si Tino Fernández pierde el control del PSOE local y otros dictan la estrategia, ¡quién sabe si el gobierno minoritario de Lores podría llegar a obtener un apoyo para lo que resta de mandato municipal que le saque las castañas del fuego en temas cruciales como la aprobación del próximo presupuesto del Ayuntamiento!

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