Los comuneros buscan el apoyo de toda Galicia para forzar otra política forestal

Marcos Gago Otero
m. gago PONTEVEDRA / LA VOZ

PONTEVEDRA CIUDAD

RAMÓN LEIRO

Pontevedra exige que se priorice la prevención para frenar la oleada de incendios

28 ago 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

Un golpe en la mesa que sirva para despertar a las Administraciones públicas. Un basta ya que se hace urgente a cada verano que pasa. La Mancomunidade de Montes de Pontevedra está cansada de ver cómo sus bosques se transforman en ceniza y acordó impulsar un frente provincial y, en la medida de lo posible gallego, para forzar a la Xunta a modificar su política forestal. El presidente de la mancomunidad pontevedresa, Iván Pérez, explicó que en la reunión de la directiva de este organismo se decidió animar a todas las otras organizaciones en la provincia y a su representación gallega para que se impulse el cambio de actitud en Santiago. Entienden que se siguen desarrollando políticas ancladas en el pasado y que se están demostrando inútiles, desgraciadamente, con un balance de miles de cientos de hectáreas quemadas verano tras verano.

Con el trasfondo de los montes de Bora quemados a consecuencia de un fuego que se inició en Cotobade, la directiva de la mancomunidad explicó en qué consisten sus principales demandas. Por un lado, «que conten con nós», manifestó Iván Pérez. Es un recado directo a la Xunta, la Diputación y los concellos. «Queremos ter participación na redacción dos plans e programas que se fan para o monte, nós somos os que coñecemos mellor como están as cousas», incidió Pérez.

La falta de consulta con los comuneros, dueños de gran parte del monte de la provincia, es lo que está causando situaciones «surrealistas», como las llamó Pérez. Un ejemplo: la Xunta convoca todos los años ayudas para que las comunidades puedan limpiar sus montes de maleza. La convocatoria suele hacerse en junio y se resuelve en septiembre. Es decir, la limpieza del monte se hará este año otra vez, siguiendo esta línea de subvenciones, cuando ya pasó la época de máximo riesgo de fuegos. Es un sinsentido «absurdo». «Non se entende que a finais de agosto aínda non estean adxudicadas», recalcó Pérez.