El profesor Fernando Carrera opta al Premio Nacional de Restauración 2016

Su candidatura al galardón del ministerio fue propuesta por el Grupo Español del Instituto Internacional de Conservación


pontevedra / la voz

El profesor y exdirector de la Escola Superior de Conservación e Restauración de Bens Culturais de Galicia, Fernando Carrera Ramírez, es uno de los nominados al Premio Nacional de Restauración y Conservación de Bienes Culturales 2016. Se trata de un galardón que la Dirección General de Bellas Artes y Bienes Culturales, dependiente del Ministerio de Cultura, otorga anualmente desde 1994. Su objetivo es el reconocimiento público a personas o instituciones que, por sus obras o por su participación activa en el ámbito de la restauración y conservación, han contribuido al enriquecimiento del patrimonio cultural de España. Está dotado con 30.000 euros.

Cuando el curso se despide en el Escola pontevedresa, Fernando Carrera hace un hueco para comentar qué supone esta nominación que parte del Grupo Español del Instituto Internacional de Conservación (GEIIC). Quien lo propone para el premio, junto a Rocío Bruquetas, es una asociación de conservadores restauradores vinculada al International Institute for Conservation. Una entidad sin ánimo de lucro que publica y organiza congresos, entre otras actividades. Son, por tanto, colegas de profesión.

¿Cómo recibió la nominación? «Con sorpresa y simpatía. Me enteré por la Escuela y casi al mismo tiempo me lo comunicaron ellos. Es algo agradable y es la primera vez que me pasa, pero sin mucho más», admite. Sea cual sea el fallo del jurado -previsto para finales de año-, para Fernando Carrera ser candidato ya conlleva cosas positivas. «Se conjugan méritos estrictamente personales, que en esta profesión son muy poco mediáticos, y en mi caso también una proyección pública en defensa de la Escuela, la titulación y la profesión», expone. Sus «competidores normales» para el premio son arquitectos o equipos de arquitectos porque es un galardón muy vinculado a la intervención arquitectónica. «La restauración de algún monumento siempre tiene mayor percepción social y mediática. Nosotros trabajamos con cositas, que son menos impactantes», ironiza.

Precisamente, su implicación en la defensa de la profesión del conservador restaurador es uno de los aspectos que destacan en su trayectoria profesional y que cita el GEIIC. Pero deja claro que no ha sido solo él el que ha abanderado en Galicia la lucha por la integración de las enseñanzas artísticas en la universidad. «En el caso de la Escuela la gran mayoría se ha implicado», remacha. Si tuviera que elegir entre el premio o lograr la integración en la universidad no duda ni un instante. «Por supuesto que lo segundo. Pero estar en la universidad es solo el primer paso, el objetivo final es que los conservadores restauradores participen en la gestión real del patrimonio», subraya. Algo que hoy no sucede y pone un ejemplo: «En la Ley de Patrimonio los únicos que no aparecen son los conservadores, sí están historiadores, arqueólogos o arquitectos».

Reconoce cierto desgaste personal por la exposición pública que supuso y supone liderar las protestas. Pero sentencia: «Antes o después lo vamos a conseguir. Cuando yo era estudiante de Restauración en Madrid ya fui a una huelga por esto».

De Madrid a Galicia tras formarse como arqueólogo y restaurador

Aunque gallego de nacimiento, Fernando Carrera (A Coruña, 1962) se formó profesionalmente en Madrid. Es licenciado en Geografía e Historia por la Universidad Complutense, graduado en Conservación-Restauración con la especialidad de patrimonio arqueológico por la Escuela Superior de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de Madrid y doctor en Historia. Su tesis se tituló Arte parietal megalítico en el Noroeste peninsular: dimensión del fenómeno y propuesta de conservación.

Recuerda que volvió a la comunidad porque «me tiró la galleguidad». «Llegué con una mano delante y otra detrás porque en aquella época -año 1987- había muy pocos restauradores». Antes de dedicarse a la docencia y la investigación, trabajó en una empresa como arqueólogo y restaurador. La Escola de Conservación e Restauración de Pontevedra, que cumple 25 años, se creó con un equipo directivo que formaban Antón Sobral, Carmen Hermo y Adelaida Lorenzo. Fernando Carrera fue de los tres primeros profesores que se ficharon. Desde entonces da clases en el centro, del que fue director durante tres cursos (2011-2014). Dimitió por el conflicto del grado. Amante de la música, la lectura, la montaña y el mar, le gusta perderse por Galicia.

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