La permanencia, a domicilio

El Cisne visita mañana la cancha de Zarauz para medirse al Amenábar, un rival directo para salir del descenso


pontevedra / la voz

El tramo final de la División de Honor Plata llega con las espadas de la lucha por la permanencia por todo lo alto. El Cisne superó con nota su particular tourmalet en el que se enfrentó a los cuatro primeros clasificados de la liga consiguiendo un importante triunfo en Zamora que permite a los de Nano Martínez afrontar los últimos cinco partidos de la temporada con la salvación al alcance de la mano.

Al conjunto blanco le quedan cinco partidos para concluir la temporada y cuatro de sus últimos rivales están metidos de lleno en la lucha por la permanencia, aunque los pontevedreses tendrán que conseguir su objetivo lejos del CGTD. La primera final para los de Nano Martínez será este mismo sábado en Zarauz. Los blancos visitan al Amenábar que marchan en décimo tercera posición marcando la frontera entre el descenso y la salvación con 14 puntos, solo dos más que los pontevedreses, por lo que una victoria del Cisne, que cayó por un gol en el partido de ida, sacaría a los blancos de la zona roja de la tabla. Además, los otros dos rivales que marchan por encima de los vascos, Nava y La Roca, se enfrentan a dos potentes escuadras, Zamora y Valladolid, que aspiran al ascenso.

En la vigésimo séptima jornada, el Cisne afrontará su penúltimo partido como local recibiendo en el CGTD al filial del Barcelona. Los azulgranas llegarán a Pontevedra sin ningún objetivo en juego, por lo que los blancos tratarán de aprovechar la relajación del talentoso filial para dar la sorpresa.

Los tres últimos duelos que esperan al equipo que preside Santi Picallo serán a vida o muerte. Nava, Octavio y La Roca son los últimos obstáculos en la carrera del Cisne por seguir un año más en la categoría a la que llegó esta misma temporada.

Buena parte de las opciones de permanencia pasan por los resultados que saquen en las dos próximas jornadas, ya que unos buenos resultados ante Zarauz y Barcelona B dispararán la confianza y el optimismo en un equipo al que le sentó bien el cambio de entrenador y la llegada del veterano Rafa Dasilva para enderezar el rumbo.

En la última jornada, los blancos ya plantaron cara a un Palma del Río superior que justificó con sólidos argumentos deportivos las diferencias de posición en la tabla. Pero las diferencias no serán tan grandes en el duelo de mañana y en el vestuario del Cisne están convencidos de que regresarán con dos puntos y media salvación en la maleta.

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