Abel quiere «su» provincia

El alcalde vigués persigue que su ciudad tenga estatus de capital provincial utilizando como troyano la creación del área metropolitana de la ciudad olívica


El insaciable apetito político del actual alcalde de Vigo por dotar con la condición de capital a su ciudad y dar rango de provincia a su futura área metropolitana, solo es comparable al nivel de cinismo y doble moral de todos los partidos políticos que en ambas urbes mantienen discursos diferentes ante las respectivas parroquias.

Esta pasada semana acabamos de asistir a una demostración palmaria con la celebración de un pleno de la corporación municipal viguesa y una posterior junta de gobierno. Recomiendo a los lectores de La Voz de Galicia que consulten información sobre los acuerdos adoptados en la ciudad viguesa, pues resultan muy esclarecedores.

Conste que se trata de un proceso que se veía venir desde hace años. Al fin y al cabo, Abel Caballero y su entorno hacen lo que cabía esperar y no debe sorprendernos. Utilizan como troyano la creación del Area Metropolitana de Vigo que federa a 14 municipios, pero que esperan ampliar hasta 27 en un futuro mediato (¡Incluso hasta Ponte Caldelas!) para enmascarar la reclamación de una quinta provincia. Se trata de una maniobra enmascarada que supone un barniz sobre la oxidada y antigua pretensión viguesa de despojar a Pontevedra del rango de capital provincial.

Hoy por hoy la pretensión de Abel y compañía es una demanda que parece se atascará contra la Xunta de Galicia. Y en segundo término, colisionaría con el Gobierno de la Nación, pues atenderla conllevaría una modificación sustancial de la organización territorial del Estado que actualmente está conformado por 50 provincias.

Se preguntarán: ¿por qué ahora? Este tema tuvo otros momentos de mayor efervescencia. Pero parece que lo único que se buscase sea seguir haciendo ruido como modo de presión, quien sabe si esperando utilizar las campañas electorales de próximos comicios como campo de cultivo para abonar un clima más propicio en Madrid y en Santiago. Con motivo de un anterior envite electoral, Feijoo aflojó y se inventó la delegación territorial de la Xunta para Vigo que también enmascaró otra forma de bicefalia bajo la excusa de un pretendido ahorro.

En todo caso y en tiempo presente, sabrán los partidos donde se meten. Para empezar, el PSOE, con representación municipal en ambas ciudades. ¿Cómo piensa justificar que en Vigo vote a favor de liderar la creación de una quinta provincia, mientras en Pontevedra argumente una encendida defensa de la capitalidad? ¿Qué margen de maniobra deja la voracidad viguista de Abel Caballero a Tino Fernández para construir un discurso creíble de defensa de la capitalidad de Pontevedra?

Funambulismo

Y ese mismo ejercicio de funambulismo no es exclusivo de los socialistas, sino que está extendido entre los demás partidos políticos que tienen concejales en ambas ciudades.

Desde las respectivas Mareas hasta el PP. Los primeros apoyaron la iniciativa de Caballero, aunque sin entusiasmos. Ignoro qué piensa hacer en Pontevedra Luis Rei ante la papeleta que se le viene encima. Y el Partido Popular se abstuvo en la votación plenaria celebrada en Vigo el miércoles pasado. No la apoyaron por una cuestión de formas, ya que en el fondo también Elena Muñoz y su grupo respaldan que Vigo adquiera estatus de capital de provincia. ¿Y qué margen de maniobra le queda a Jacobo Moreira y demás concejales del PP ante semejante emboscada? Escaso; mínimo. Como el que le queda al PSOE.

En este caso safan Ciudadanos y el Bloque. Ambos solo por ausencia de representación en Vigo. Lo que les ahorra entrar en contradicciones como las que ya sufrió el propio BNG en anteriores etapas. Sin embargo, no obsta para que debamos preguntarnos: ¿qué piensa hacer el Concello de Pontevedra ante esta nueva ofensiva viguista que busca menoscabar el estatus de la capital de la provincia?

Miserias humanas

El juicio celebrado durante la semana en la Audiencia Provincial de Pontevedra ha sido el reflejo de algunas de las mayores miserias humanas. Pocos casos evidencian de un modo más meridiano, las peores capacidades de los homo sapiens.

Codicia, vileza, violencia, ensañamiento, mentira, premeditación? La actuación criminal imputada a Albertina Táboas y Rocío Gondar contra la persona de un octogenario de Poio indefenso como Secundino Prego, revela el mayor desprecio a la vida humana que pueda ser visto. Según la incriminación que realizaron las respectivas acusaciones, ambas mujeres actuaron de modo planificado con una violencia desmedida, de modo despiadado, golpeando con todo cuanto tuvieron a su alcance al anciano, hasta por veinte veces.

Lo mataron a palos, literalmente. El móvil, la codicia. Hacerse antes con su dinero, pues una de ellas ya era la heredera, pero tenía prisa en controlar el patrimonio del pobre Secundino.

El llamado crimen de Chancelas es uno de esos casos de veredicto cantado que llegan a juicio con jurado. La confesión de Rocío Gondar, primero en la instrucción y ahora en Sala durante la vista oral, es una prueba rotunda que avala toda la investigación realizada por la Guardia Civil. Rocío no solo se incrimina a sí misma, sino que también abarca a Albertina Táboas, cuyo papel sería tanto de coejecutora material como, y sobre todo, de autora intelectual.

El jurado popular, que aún se reunirá a partir del lunes en la Audiencia de Pontevedra, no se debería demorar en emitir un fallo.

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