La segunda Ferrería

El Concello de Pontevedra quiere afrontar la remodelación de la plaza de Barcelos, una astilla que tiene clavada el gabinete Miguel Anxo Fernández Lores


La historia se repite. A veces con machacona terquedad. El gobierno municipal acaba de lanzar la propuesta de un plan de peatonalización parcial de la plaza de Barcelos. Se trata de un proyecto que vendría a medio resolver uno de los enclaves urbanos cuya reforma se le ha atragantado al gobierno municipal.

Para acometerla ahora ha tirado el anzuelo para ver si se adhieren vecinos y comerciantes a fin de conseguir un sustrato de apoyo social con el que afrontar una medida que unos podrán ambicionar y otros -sobre todo numerosos conductores- temen por la consiguiente pérdida de plazas gratuitas de aparcamiento en superficie.

Es evidente que la comunidad escolar del CEIP Barcelos secunda a pies juntillas la propuesta que refrescaron los propios escolares, ya que presupondría convertir un tercio de la actual plaza en un enorme patio de recreo para el alumnado.

Decía de la machacona terquedad con que se repite la historia por que, tanto el modus operandi, como el fin que guía la actuación dirigida por el concejal Luis Bará, me recuerdan cuando hace tres lustros su compañero César Mosquera descolgó la idea de la Gran Ferrería, que inicialmente encabritó más que entusiasmó. Sin embargo, la persistencia de Mosquera, cual martillo pilón, fue cimentando las actuaciones aplicadas en la plaza mayor de la ciudad. Hasta llegar al actual formato: peatonalización casi absoluta salvo tráfico de servicio y tratamiento del suelo en plataforma única con los complementos de alumbrado, mobiliario y decoración urbana que se han instalado.

El actual gobierno municipal tiene clavada la astilla de la plaza Barcelos, ya que supone una especie de lunar en pleno centro urbano que afea transformaciones anexas como la calle Benito Corbal. La última reforma de Barcelos data del alcalde Juan Luis Pedrosa. Se acometió en tiempo récord. Se construyó el párking subterráneo y se actuó en superficie con desigual resultado. El aparcamiento es muy utilizado, pero la plaza perdió la mayoría del arbolado y resulta un paraje lóbrego y poco frecuentado. De aquella, se pretendía que el antiguo Campo de la Feria fuese la segunda Ferrería, pero quedó en tentativa. Veremos ahora hasta dónde alcanzará este nuevo proyecto.

Lores, como Susana Díaz

Si hay algo que Miguel Anxo Fernández Lores tiene muy, muy claro en política es que no atenderá a los cantos de sirena que ahora se reeditan reclamando su presencia al frente del BNG como alternativa a la dirección. El político pontevedrés no accedió en otros momentos y circunstancias a posibles cargos, ya con el gobierno bipartito en la Xunta de Galicia de Touriño y Quintana; ya cuando su nombre sonó como reemplazo del propio Quin para liderar el Bloque, una sucesión que se resolvió con la colocación de Guillerme Vázquez, por cierto uno de los hombres del regidor de la ciudad del Lérez.

¿Qué habría pasado si entonces Fernández Lores hubiera dado el paso hacia la alta política gallega? Quién sabe. Pero no sería descartable que otro candidato no habría podido mantenerse en la alcaldía durante las dos décadas que sumará el de Vilalonga, cuyo carisma es incuestionable. Y a lo mejor tampoco con Lores al frente el BNG habría evitado la suma de fracasos electorales que viene acumulando

Como aquel supuesto no se dio, hoy en día cabe constatar que Lores ha conseguido tal estatus en la organización que -utilizando la terminología al uso en otros partidos- es, sin duda, el barón más importante. ¡Vamos, como Susana Díaz en la correlación de fuerzas del actual PSOE! Dispone de un reconocimiento indiscutible si decidiese respaldar a un próximo candidato al cargo de voceiro nacional.

Elnosa aprieta

Las declaraciones de Joao de Melo, presidente de CUF, propietaria de Electroquímica de Noroeste, constituyen un envite con dos destinatarios: la Xunta de Galicia y el Concello de Pontevedra. El mensaje muy calculado del directivo portugués, que convocó a la prensa pontevedresa en Estarreja, persigue fijar un titular en el imaginario ciudadano: si no se autoriza la prórroga en Lourizán, Elnosa no continuará con el consiguiente impacto económico y laboral en la comarca. Ya han descartado que sea viable cualquier traslado a otro punto de Galicia.

¿De qué les suena? Se trata de una estrategia calcada a la de Ence, si bien las posiciones no resultan equiparables. Ambas se apoyan en la nueva Ley de Costas, pero la pastera dispone de un blindaje, la declaración de interés supramunicipal que dictó Manuel Fraga cuando se proyectaba la papelera, del que carece Elnosa, que en última instancia estaría a merced del Concello.

El movimiento del patrón portugués, con apenas 2 años de margen para tener que echar el cierre por vencimiento de la concesión, parece tardío. Sin embargo, él lo explicó por el nuevo ámbito legal que Xunta y Gobierno Central han posibilitado: el ejecutivo de Feijoo, metiendo en la trituradora de papeles aquel convenio de la etapa de Agustín Hernández que iba a obligar a Elnosa a cerrar y trasladarse en este mismo año y el Gobierno Central, con la nueva legislación costera. Pero para que la clorera pueda mantenerse se tienen que alinear tres astros y no veo cómo pretenden conseguir que el tercero, el actual gabinete municipal, entre en confluencia para otorgar una autorización que parece imposible.

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