«Frenar al picudo es complicado»

Marcos Gago Otero
marcos gago PONTEVEDRA / LA VOZ

PONTEVEDRA CIUDAD

RAMÓN LEIRO

El centro de investigaciones pontevedrés es la mayor referencia en Galicia para la detección y lucha contra las plagas que asolan cultivos y bosques

24 nov 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

La proliferación de algunos insectos desconocidos hasta hace poco en Galicia y sus estragos en bosques y parques inquieta a muchos agricultores y al sector de la jardinería.

-Las palmeras están muriendo en media provincia y la gente ha aprendido un nuevo nombre, escarabajo picudo. ¿Qué es exactamente este insecto y cómo actúa?

-El picudo, de nombre científico Rhynchophorus ferrugineus, es un coleóptero que afecta a las palmeras, tanto a la Phoenix dactylifera como a la canariensis, que son las principales especies que hay en esta provincia. La canariensis es la palmera que se ve en todos los parques y jardines. Es un insecto de origen asiático que ataca al tronco de la palmera y sobre todo a la parte de arriba hasta que las palmas se van muriendo poco a poco. El síntoma más característico es o bien las palmas caen o el penacho lo pierden y la palmera queda como plana por arriba.

-¿Por qué es tan dañino?

-Este insecto puede tener de dos a tres generaciones al año. Su potencial biótico [capacidad máxima de reproducción] es importante, porque una sola hembra es capaz de poner 300 huevos. Hasta ahora lo que empezó en Galicia en la zona sur, se ha ido extendiendo y ahora mismo está ya en Pontevedra capital.

-¿No hay forma de frenar su avance en la provincia?

-En invierno, con el frío, esperemos que se detenga su ciclo biológico, porque hasta ahora ha estado activo y ha seguido expandiéndose.

-Veamos, tengo una palmera infectada, ¿qué se puede hacer?

-El control es bastante complicado, si la palmera es pequeña no hay problema. Si es grande la dificultad es mucho mayor, porque el tratamiento contra el picudo es por inundación, de 20 a 30 libros de fungicida en el penacho de arriba del árbol.

-Entiendo que esa tarea no la puede hacer cualquiera, ¿verdad?

-Es mejor contactar con un empresa especializada. Normalmente hay que aplicar este tratamiento cada dos meses. Al picudo se le puede tratar con dos métodos, con lucha química o con la biológica usando nematodos entomopatógenos [gusanos que causan enfermedades en el picudo]. Lo más adecuado es que lo hagan empresas especializadas y los propietarios tienen que ser conscientes de que si las palmeras son altas la dificultad es mayor. Hay un tercer método, que todas las palmeras afectadas se talen y se destruyan para que no conserven sus larvas en su interior.

-¿Qué se hace desde la Diputación sobre este asunto?

-Colaboramos con particulares y Ayuntamientos para determinar si sus palmeras están atacadas o no.

-Hace años la plaga más conocida entre los insectos era el gonipterus del eucalipto. ¿Cómo se encuentra este problema en la actualidad?

-El gonipterus es una plaga con la que vamos a tener que convivir siempre y tiene sus fluctuaciones debido a las distintas condiciones climáticas. Hay veces en que hay más y otras en que hay menos. Estamos trabajando en la lucha biológica, con unos parasitoides con los que haremos pruebas. En cuanto a su extensión, en todos los sitios donde hay eucaliptos hay gonipterus.

-¿Se está trabajando en la investigación contra otras plagas?

-Sí. El picudo es importante, pero su importancia es relativa, porque las palmeras que hay aquí son para la belleza del entorno, pero no tienen repercusión económica. Sin embargo, hay desde hace un año un insecto gallícola que ataca al castaño y que está muy extendido en las provincias de Ourense y Lugo. Solo se puede combatir con lucha biológica y hace que disminuya la producción de castañas, incluso puede llegar a morir el árbol. Galicia es el primer productor nacional de castañas y por eso sí es un gran problema.

pedro mansilla director estación fitopatolóxica do Areeiro

Las palmeras se mueren en Pontevedra y Marín

La imagen de una palmera seca destaca en la fila de árboles, aparentemente lozanos, que bordea el parque público que comparten Marín y Pontevedra. Es la evidencia de la llegada del picudo a la comarca. En uno de los lugares más transitados justo en la raya que separa Estribela de Cantodarea. El problema se está extendiendo a los ejemplares próximos, sin distinción de fronteras municipales, como confirmó la concejala de Marín, la popular Marián Sanmartín, que fue la primera en dar la alarma sobre la aparición de esta plaga en la comarca. Es previsible que esta sea la primera pero no la última palmera en morir en esta plaza y está por ver si es posible salvar alguna. En la parroquia de Seixo, a bastantes kilómetros de esta plaza, otra palmera está secándose a marchas forzadas, en el recinto del colegio. El voraz insecto también ha dejado su impronta en otra palmera aislada en una propiedad privada en el entorno de la rotonda de Os Praceres.

La marcha triunfal del picudo de árbol en árbol también se ha detectado en la propia ciudad de Pontevedra, donde hace unos días se desplomó todo el penacho, ya seco, de un ejemplar en las inmediaciones del convento de San Francisco. El problema exigirá la intervención del Concello, que tiene el reto de salvar los ejemplares que distinguen a algunos de los lugares más famosos de la ciudad, como es el caso de los jardines de Vincenti, popularmente conocidos como Las Palmeras.

Marín y Pontevedra son, por ahora, los únicos municipios afectados en el entorno de la capital, pero en la provincia, la plaga asola árboles a diestra y siniestra. Uno de los casos más paradigmáticos es Vigo, donde se han tenido que talar bastantes troncos desmochados, pero también cayó bajo la motosierra uno de los símbolos del casco antiguo de Tui.

En la provincia de Pontevedra, la Consellería de Medio Rural, competente en la lucha de estas epidemias, ha detectado al picudo también en jardines y parques de Oia, As Neves, Nigrán, A Guarda, Salvaterra do Miño, Gondomar, O Rosal, Salceda de Caselas, Baiona, Tomiño, O Porriño, Cangas y Moaña.