Baile azul al oficio del Ademar

El Teucro gana en el último segundo del partido después de redoblar esfuerzos en la pista


pontevedra / La Voz

El público tuvo que contener el aliento hasta el final, cuando el último lanzamiento del Teucro podía esconder la victoria. Y no falló, como ya hizo en todos los partidos en casa. A los de Quique Domínguez poco les importa el rival que tienen enfrente, aunque ayer a punto estuvo de ver como se le escapaban los dos puntos en su fortín del pabellón municipal.

Era la juventud contra la experiencia y aunque en los primeros compases el combate estuvo más igualado, a medida que avanzaban el tiempo en el electrónico, el oficio de los visitantes salió a relucir de la mano de jugadores como José Mario Gutiérrez o el gallego Diego Piñeiro, que ayudados por Vieyra volvían loca a la defensa teucrista.

Quique Domínguez se encomendó a la fe en la previa del partido para poder plantar cara al conjunto de Rafa Guijosa, pero ayer demostraron que además de la fe tiene trabajo, mucho trabajo. Sobre la pista tuvieron que redoblar esfuerzos para conseguir casi lo mismo que los leoneses.

El Teucro arrancó con una defensa muy agresiva que logró neutralizar hasta la mitad del primer tiempo los ataques poco certeros de un Ademar, que todavía escondía su cara más voraz, la que levantó el partido en la segunda mitad. Hubo varios momentos en los que el entrenador local veía que el partido se le escapaba por una defensa que a cada minuto se volvía más inestable. Los lanzamientos exteriores de Aguirrezabalaga o Moreira se convertía en cañonazos imparables. Pese todo, los azules se fueron al descanso ganando de uno, una ventaja que pudieron mantener durante toda la primera parte. Un meneo de Guijosa en el descanso espabiló al Ademar. Empezó a recortar ventaja desde la línea de nueve y los de Quique Domínguez veían como empezaban a entregar el partido, a pesar del esfuerzo sobre la pista. La experiencia hizo bailar a los jugadores del Teucro hasta que el técnico pidió un tiempo muerto para evitar decir adiós al partido antes de la hora. Con dos por debajo en el marcador, los azules resucitaron en defensa al recuperar la agresividad del inicio del partido. Volvieron a hacer el juego que saben hacer, el de velocidad, el que desconcierta a los rivales. A cinco minutos del final una exclusión a Juan José Fernández les abrió las puertas de la remontada. Con un marcador de 24-26 en contra lograron el empate y un inconmensurable Amérigo paró el último lanzamiento de los leoneses y Quique Domínguez pide calma en ataque. Ya pasaban unos segundos del minuto 59, solo hacía falta un gol y evitar un contraataque rival.

Con las gradas en pie, un tiro en el último segundo del partido se cuela en la portería para poner por delante al Teucro al mismo tiempo que se pitaba el final del partido. Una nueva victoria en casa y ya van cuatro. El banquillo y el cuerpo técnico salió a abrazar a sus compañeros por lo que fue casi una noche de gesta. No es para menos. Los recién ascendidos dejan atrás la experiencia y el oficio de uno de los equipos con más tradición en Asobal. El sueño sigue siendo azul tras el baile de ayer.

Parciales cada cinco minutos: 4-1 (5?), 6-3 (10?), 8-5 (15?), 14-9 (20?), 13-12 (25?), 14-13 (descanso) 17-17 (35?), 19-20 (40?), 20-22 (45?), 23-23 (50?), 24-26 (55?), 28-27 (final)

Árbitros: Gonzalo Miranda con Fernando Sanmpedro

Incidencias: Unos 500 espectadores en el pabellón municipal

Amérigo, Arkitz Piriz, Erik Balenciaga, David Pichel, Gonzalo Carró, Carlos García, Dani Hernández. También jugaron: Chapela, Víctor Rodríguez, José Manuel Rial, Edu Moledo y Samu Gómez

Gonzalo Matías Carou, Matías Vieyra, Sampaio Santos, Carrillo Gutiérrez, Ignacio Huerta, Aguirrezabalaga. También jugaron: Biosca, Lorenzana, Pérez Arce, Diego Piñeiro, Zidic, GArcía López y Denis Tot.

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