Un artillero que se pasa al enduro

El extremo teucrista de Cangas, Edu Moledo, juega también al balonmano playa


pontevedra / la voz

La facilidad que tienen algunos deportistas para brillar en su disciplina merece un reconocimiento. Ser uno de los más destacados en un vestuario como el del Teucro, en el que lo que prima ante todo, es el colectivo, supone un reto todavía mayor. Pero encontrar tiempo para dar rienda suelta a otras vertientes deportivas, está al alcance de muy pocos.

Edu Moledo acabó la pasada temporada convirtiéndose en uno de los mejores artilleros del campeón de liga. Sus 154 goles hicieron posible el regreso del equipo pontevedrés a la mejor liga del balonmano nacional. En su tercer ascenso (tras los vividos en Vigo, con el Academia Octavio y en Cangas, con el Frigoríficos del Morrazo), firmó una de sus mejores temporadas.

Finalizados todos los compromisos competitivos y en plenas vacaciones, el extremo emplea su tiempo libre para explorar otras modalidades. Conocido es su amor por el balonmano playa. Este deporte, que vive su temporada alta en los meses centrales del verano, también es practicado por otros jugadores como Víctor Rodríguez, quien ha sido llamado por la selección española para su concentración.

Pero más allá de las canchas, también hay vida y divertimento. El físico de un jugador de élite es privilegiado y por ello, el morracense ha querido probar las mieles del enduro. La exigencia de esta modalidad de ciclismo todo terreno castiga las piernas de los valientes que se lanzan a su práctica. El pasado domingo se celebraba en Gondomar la segunda edición del Circuito Enduro BTT, organizada por el Club Ciclista Bici Verde. Fueron cinco especiales y más de cinco horas sobre la bici. El debut del teucrista en su nuevo rol le supuso finalizar entre los 25 primeros de la categoría élite, una marca final al alcance de muy pocos.

Orgulloso del resultado

A pesar de la dureza con la que se topó Edu Moledo, el cangués reconoce que «para ser la primera vez y para ir sin arriesgar, no está mal». El polideportista confiesa que «cuando llevaba tres horas ya tenía calambres» y que, como no podía ser de otro modo, «sufrí un poco pero acabé».

El enduro es una disciplina que cada vez atrae a más amantes de la bicicleta. El número de usuarios, especialmente durante el período estival, crece como la espuma, aunque las particularidades de este deporte y la orografía gallega posibilitan que en esta tierra haya una práctica continuada durante todo el año.

Una vez finalizada la primera gran carrera, y todavía con vacaciones por delante, toca recuperarse del desgaste sufrido, aunque sin dejar de lado el calendario de competiciones, ya que todavía es posible volver a subirse a la bicicleta a rodar.

El 27 de julio, vuelta al trabajo

Al margen de los escarceos que pueda haber con otras especialidades, Edu sigue centrado en el balonmano, su pasión, y con el sueño de brillar en Asobal entre ceja y ceja.

Quique Domínguez les ha dado vacaciones a todos sus jugadores hasta el próximo 27 de julio a las 19 horas. Queda menos de un mes y mucho trabajo por delante en el nuevo proyecto.

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