El ascenso debe pasar por el Haro

El Pontevedra tendrá que imponerse al sofocante calor y a un rival que ya eliminó a dos pesos pesados a partir de las 18 horas en el estadio de El Mazo


pontevedra / la voz

El Pontevedra ha llegado con vida a la última y definitiva ronda del play-off y quizás con más del 50 % de las opciones de ascender, al poder gozar de la ventaja de jugar el encuentro de vuelta en campo propio y con el respaldo de su afición. El precedente más ilusionante es el del choque de vuelta ante el Manzanares, en el que, con remontada incluida, se vio una de las mejores versiones del equipo en cuanto a juego se refiere.

Con la única gran asignatura pendiente de afinar la puntería, los hombres de Luisito confían en que volverán a tener ocasiones manifiestas de gol. Si se aprovechan, tanto en la ida como en la vuelta, el cuadro granate podría desatar la fiesta que se lleva aplazando cuatro años.

A partir de las 18 horas, en el riojano estadio de El Mazo, los granates tendrán que vaciarse para que el Haro no haga valer el factor cancha. A los de Luisito les espera una sensación térmica sofocante, un césped sintético que se le ha atragantado a los lerezanos en las dos rondas previas y un equipo que presenta un currículum que invita a no subestimarles. Se han deshecho -es cierto que recurriendo en ambos casos a las prórrogas- del Caudal de Mieres, que el año pasado militaba en Segunda B y del Castellón, un club, que al igual que el Pontevedra, puede presumir de haber jugado en Primera División.

Así las cosas, la expedición granate se subía al autocar con destino La Rioja con el plantel al completo y sin un once titular predefinido. La última sesión de entrenamiento sirvió para constatar que todo el mundo está motivado y con ganas de ser protagonista, aunque a la eliminatoria, como mínimo, le quedan 180 minutos.

El Haro basa gran parte de su potencial en la solvencia defensiva. Es un bloque compacto, que encaja pocos goles y que además reparte el protagonismo anotador entre muchos de los integrantes del vestuario, con lo que las ausencias, en esta materia, no afectan demasiado al conjunto.

Un ambiente de gala

El Mazo registrará una de las mejores entradas de la campaña. Será la última vez que la afición blanquinegra pueda ver a los suyos en acción antes del todo o nada de esta última ronda. Con una capacidad de más de 4.000 espectadores, el riojano es un campo con pistas de atletismo en el perímetro del rectángulo de juego, que tendrá un tapete artificial, que puede aportar todavía más calor a los futbolistas, y que contará con unos 130 seguidores granates que parten esta misma mañana en autobús para ver de cerca a sus ídolos.

Luisito: «A clave vai ser manexar os tempos da eliminatoria e marcar na ida»

Luisito se subió ayer al autocar con todos sus jugadores pensativo. Completó los más de 650 kilómetros que separan Pontevedra de La Rioja dándole vueltas a posibles equipos, esquemas y nombres propios y finalmente, ha optado por consultarlo con la almohada y verle hoy la cara a los protagonistas que están entre algodones para ver cómo respiran.

Consciente de que todo se tendrá que resolver a orillas del Lérez, asegura que «a clave vai ser saber manexar os tempos do partido e da eliminatoria», aunque reconoce que es prioritario «marcar no partido de ida».

No ahorra en reconocimientos a un rival que se ha plantado en la gran final por méritos propios. «Eliminar ao Caudal e ao Castellón non o fai calquera. Son moi bo equipo, e teñen moitos xogadores que estiveron en Segunda B», lo que ha de activar las alertas de todos sus futbolistas.

En el análisis del juego de los locales, Luisito encuentra varios puntos fuertes: «Eles están cómodos cando non teñen o balón, son moi perigosos nas accións de estratexia e chegan nun bo momento», adiverte. Sobre el calor, entiende que «estamos preparados. Levamos toda a semana aclimatándonos».

Ochoa, fiel a su filosofía

El técnico del Haro, David Ochoa, es consciente de que «el Pontevedra es un buen equipo, pero nosotros seremos fieles a nuestra filosofía y queremos darle una alegría a nuestra afición». Conciso en sus palabras, tiene bien estudiado al rival. Cree que «ellos van a notar la falta de Kevin, que es quien hace circular el balón por detrás, y de Jacobo en banda izquierda», pero entiende que el fondo de armario granate es lo suficientemente potente «con Jorge o Carnero» como para que no les echen de menos.

Carnero y Tubo, serias dudas para la penúltima batalla

El Pontevedra tiene más claro qué jugadores no actuarán esta tarde que aquellos que sí lo harán. Son bajas seguras, por sanción, Kevin Presa en el centro del campo y Jacobo en la parcela ofensiva, en la izquierda. Se trata de dos piezas destacadas del engranaje pontevedrés, que tendrán que ser suplidas en este choque de ida, pero que podrán regresar al equipo en Pasarón.

Peor lo tiene Bruno, que aunque ya ha trabajado con el grupo, carece de ritmo competitivo, una exigencia casi insalvable a estas alturas de play-off. El que también ha acortado plazos en su retorno es Benja. El delantero quiere ser protagonista y ya está a disposición de Luisito, que le podría utilizar en la recta final del choque si hiciese falta.

En el lado positivo se encuentra Adrián. El capitán podría regresar al lateral derecho tras superar sus molestias físicas. Su veteranía es un seguro y el hecho de llegar más fresco que otros compañeros y rivales le confiere una ventaja sobre otros candidatos.

Pero lo que más preocupa es el estado físico de Tubo y de Pablo Carnero. Dos de los jugadores más desequilibrantes llegan muy justos y no será hasta poco antes de que arranque el choque cuando se sepa si juegan o no.

El rival también tiene bajas

En el Haro también cuecen habas. David Ochoa no podrá echar mano, por sanción, de Aimar, Antón y Txutxi (los dos últimos fueron expulsados) ni con Palacios, lesionado. Unai es seria duda.

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