Un Ochoa vuelve a rozar el éxito

David, el técnico del Haro, ha llevado a su equipo hasta la ronda definitiva repitiendo el hito de su hermano, Roberto, logrado hace cinco años ante el Yeclano


pontevedra / la voz

Uno de los técnicos que más huella ha dejado en el Haro fue Roberto Ochoa, artífice durante cuatro temporadas de lo que hoy en día es el conjunto blanquinegro. El gran trabajo con gente de la casa y de la zona ha creado un primer equipo abonado a la disputa de fases de ascenso y a competir con muchos menos mimbres que sus rivales directos.

Roberto, tras el buen sabor de boca dejado en la localidad riojana, despertó el interés del filial del Alavés, que le hizo una suculenta oferta y el técnico acabó cambiando de aires. Ahora, a unos 25 kilómetros de distancia, observa, orgulloso cómo su hermano David está acabando su obra y vuelve a llevar a los blanquinegros a lo más alto del fútbol humilde.

El nuevo jefe del banquillo riojano cogía las riendas del club en el pasado mes de diciembre, firmando una gran segunda vuelta que ha culminado con la obtención de la cuarta plaza casi sobre la bocina, pero que le permite codearse con los campeones de otros grupos.

Si Roberto fue el primero en llevar al Haro hasta la gran final del play-off hace ahora cinco años, su hermano ha pasado a la historia por ser el siguiente en lograr el hito. Junto al nombre del Yeclano, se escribe ahora el del Pontevedra en la particular lista de los últimos rivales a batir en busca del ascenso, meta que solo se festejó una vez.

Ambos comparten más que la pasión por los banquillos. Los dos fueron centrales en su día y hasta llegaron a formar pareja en el eje de la zaga en el equipo que posteriormente entrenarían uno y otro. Y como de casta les viene a los galgos, edifican más plantas sobre el edificio que empezó a construir su padre en el mundo del fútbol.

Susituyó a Pacheco

La historia de los apellidos enlazados y propios del mundo del fútbol no se acaba en la familia Ochoa. Entre las dos etapas de los hermanos, el Haro confió el proyecto de esta campaña a Iñaki Pacheco, el hijo del cancerbero del Atlético de Madrid, José Pacheco, quien coincidió con Reina como colchonero.

Las anteriores etapas de Iñaki pasaron por clubes menores hasta que llegó a los juveniles del Logroñés y a los del Osasuna. Además, se hizo cargo de la selección riojana cadete.

Su último destino antes de ponerse al frente del Haro Deportivo fue el Varea, el conjunto que ha ganado, sin él, la liga de Tercera División y que ha rozado la proeza de conseguir los 100 puntos. En el Haro festejan la decisión que tomaron en pleno mercado invernal y que le ha dado otros aires a un equipo que sueña con la machada de ascender.

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