La estrategia del Manzanares es aún más fiera de lo que la pintan

Alcázar, amante confeso de la pizarra, explota al máximo recursos como saques de banda, córners, faltas o penaltis para ganar, como ocurrió el sábado

El Manzanares capitaliza el peligro en jugadas de estrategia, tal y como quedó patente en la ida.
El Manzanares capitaliza el peligro en jugadas de estrategia, tal y como quedó patente en la ida.

pontevedra / la voz

Si el Pontevedra podía albergar algún tipo de duda sobre la relevancia que le asignan en el Manzanares a las jugadas a balón parado, después del primer envite en tierras manchegas, han quedado totalmente despejadas. Este apartado futbolístico es, posiblemente, la mayor de las virtudes que posee un bloque férreo y compacto, que defiende muy bien, que no le pierde la cara al ataque y que fía gran parte de su potencial anotador a este tipo de jugadas.

Cada vez que el conjunto ciudadrealeño goza de un saque lateral de banda, un córner o una falta, el estadio se prepara por si los franjiblancos sacan petróleo, una vez más.

La mayor fortaleza la tienen en los dos laterales del equipo. Los gemelos Olivares, Carlos en el flanco derecho y Edu en el izquierdo. La potencia y precisión con las que sacan convierten en centros medidos y peligrosos cualquier acción de este tipo. Por ahí vino su ocasión más clara el pasado sábado, que gracias a la acción providencial de Capi bajo palos no subió al marcador.

Con respecto a los golpes francos, el Manzanares reparte protagonismo, dependiendo de dónde se haya producido la falta y si conviene centrar o disparar a puerta. Pirri se encargó de la primera de partido, en tres cuartos de cancha, pero no encontró rematador. Santana golpeó directo, por encima del larguero de Edu a la media hora y Moraga estrelló su disparo, ya en la segunda parte, contra la barrera granate.

Pero fue la acción del polémico penalti la que cuajó un partido redondo para los intereses de los de Ciudad Real y preocupante para los de Pontevedra. Arroyo engañó al cancerbero granate demostrando que no le tiembla el pulso a la hora de ejecutar penas máximas. Ese capítulo puede volver a ser protagonista en el desenlace de Pasarón si se fuerza la prórroga. Tanto Pontevedra como Manzanares tuvieron que recurrir a este desempate ante sus primeros rivales.

Cinco dianas ante el Albacete

Quizás el máximo exponente de la relevancia que adquiere el balón parado en el juego de Alcázar lo hayan firmado los manchegos en la última jornada de la fase regular de la liga, ante el Albacete B, encuentro en el que los franjiblancos ganaron por 5-0 en casa gracias a dos córners, dos penaltis y una falta.

El abanico es tan amplio y tan peligroso para sus rivales que la defensa de cada lance se presenta como todo un desafío. La concentración de los zagueros, la anticipación de los hombres rápidos, las ayudas de los centrocampistas y la estatura de futbolistas como Capi o Anxo serán algunas de las mejores cartas de las que disponga Luisito.

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