Los nuevos retos del campeón

El Pontevedra busca frenar la euforia del título y centrarse en preparar la fase de ascenso, que decidirá si regresa a la Segunda B o se queda a las puertas


pontevedra / la voz

El Pontevedra ha conquistado dos de los tres objetivos con los que partía a inicio de temporada -aunque la presidenta, Lupe Murillo, los tasa en solo dos, de los que ya tiene uno en el bolsillo-. Por orden, serían asegurarse la presencia en el play-off de ascenso (con cinco jornadas de adelanto), ganar la liga (dos semanas antes) y ascender de categoría, que es el gran reto futuro y por el que se lucha desde hace cuatro años. Sin embargo, para lograrlo, hay muchos deberes pendientes antes de que arranque la ilusionante promoción de retorno a Segunda B.

Plano psicológico

Aparcar los festejos. No es fácil digerir el éxito que supone ganar la liga tras un año tan intenso y volver al duro trabajo con más ansias que nunca. Ese es el objetivo de todos y cada uno de los integrantes del vestuario granate. Luisito trabaja para concienciar a los suyos de que todo el esfuerzo y la gesta alcanzada pueden no servir para nada si aparecen los excesos de confianza. Este equipo ha demostrado capacidad de adaptación a las nuevas metas, y tiene ante sí la más grande de todo el curso.

Plano físico

Buscar el momento álgido. Los servicios médicos y técnicos del líder llevan semanas trabajando en la planificación de los ciclos físicos de los jugadores. Los días de descanso como recompensa tras coronar la liga son solo parte del plan. Toca apretar los dientes y llegar al primer encuentro al cien por cien.

Enfermería

Recuperar a los lesionados. Hombres como Adrián, Fran Fandiño o Bruno apuran sus opciones de disputar el play-off. La premisa es recuperarse cuanto antes sin correr riesgos, coger ritmo de competición y pelear por un puesto. La intención es que el técnico disponga de todos sus efectivos para la fase.

«Scouting»

Estudiar a los rivales. Una de las claves más importantes es conocer cómo juegan los posibles enemigos. Aunque todavía no se sabe quién será el rival que toque en suerte, el trabajo de hemeroteca y espionaje ha comenzado. Son muchas las horas de vídeo a analizar y muchos los jugadores a seguir. Acertar en el scouting puede significar una ventaja clave en el cruce.

Efectividad

Recuperar sensaciones. El Pontevedra ha saldado sus últimos envites pero sin la vistosidad de marcadores anteriores. Hay que volver a la senda triunfadora en la que se minimiza a los rivales. No cometer errores, afinar la puntería y ser consistentes en el mediocampo son algunas de las asignaturas troncales de cara a la reválida final.

Infierno granate

Las gradas, a rebosar. El factor cancha tendrá que ser una de las razones que desnivele la balanza a favor de los intereses pontevedreses. El posible miedo escénico del rival podría ayudar al equipo si el público pone de su parte.

Rotaciones

Todos al cien por cien. Luisito puede rotar a los titulares y jugar con los menos habituales ante el Alondras y el Cerceda. El entrenador tendrá que ir perfilando su bloque de gala, sin enseñar todas sus cartas, al tiempo que, en la medida de lo posible, otorgue minutos a aquellos que salen de sus lesiones y se purgan los casos en los que haya jugadores apercibidos de sanción al tener cuatro amarillas.

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