Municipales plebiscitarias

Fernández Lores busca el refrendo electoral para la planta de compost mientras Jacobo Moreira se presenta como adalid de la continuidad de Ence en la ría de Pontevedra

Los pontevedreses elegirán el próximo 24 de mayo a la nueva corporación municipal.
Los pontevedreses elegirán el próximo 24 de mayo a la nueva corporación municipal.

Pues sí: va a resultar que las próximas elecciones municipales de mayo en Pontevedra tendrán un cierto analogismo con los comicios catalanes de septiembre. También llevarán carga de profundidad.

Me explico: si las próximas votaciones a la Generalitat, han sido definidas como plebiscitarias por CiU y por Esquerra Republicana, en su afán de procurar la independencia de Cataluña, nos encontramos un curioso paralelismo, salvando las distancias, con lo que pueda suceder en las municipales en nuestra ciudad, según sea BNG o PP quien asuma el próximo mandato.

Cada uno de estos partidos políticos, los que más probabilidades tienen de llegar a la alcaldía a la luz de las encuestas, auspicia un propósito de gobierno que llevará como estandarte en campaña. Y por tanto lo someterá a la consideración de los electores buscando un refrendo como en el supuesto catalán.

El Partido Popular ha decidido conjurarse en la defensa de Ence en su actual asentamiento en Lourizán. Jacobo Moreira se ha lanzado como abanderado de la propuesta. Con el argumento de no perder ni un puesto de trabajo más en Pontevedra, el candidato del PP a la alcaldía expone que la continuidad de la pastera es «un mal menor» frente a lo que acarrearía su desaparición en Producto Interior Bruto, empleo directo e indirecto, proveedores y consumo para el comercio local.

El PP hace suyos los números que la propia empresa pastera difundió meses atrás para reivindicarse como motor de la economía local, provincial y gallega.

En realidad, era esperable -lo escribí ya en otras ocasiones- que el PP aterrizase en esa convicción. Se atisbaba desde hace tiempo. Por eso la maniobra de Jacobo Moreira no es una ocurrencia del candidato pontevedrés, sino el producto de una estrategia de campaña que sucesivamente irán abrazando Louzán, Rueda, Feijoo y, por supuesto, hasta Rajoy.

La cuestión plebiscitaria que propone Moreira al arrogarse la condición de ser el alcaldable que defenderá la continuidad de la celulosa se puede prolongar en el tiempo con otros candidatos y comicios. De hecho, se puede concluir en que incluso si Moreira no llega a la alcaldía, el PP podría consumar la prórroga a Ence en Lourizán pues detenta los gobiernos autonómico y nacional, que tienen que decidir el asunto hasta las respectivas reválidas electorales.

Pero resulta evidente que tanto a Moncloa como a San Caetano, le resultaría más sencillo otorgar tiempo extra a Ence, si no tiene enfrente a un gobierno municipal beligerante como ha venido ocurriendo desde 1999.

«Marca BNG»

Por su parte, el Bloque ha decidido abanderarse en la causa de la planta de tratamiento de basuras, alternativa a Sogama, que propugnan Lores y el sector nacionalista del gabinete. Lo han convertido en una cuestión propia, «marca BNG» pues el PSOE, socio de gobierno, se opone.

El actual alcalde parece haber decidido fiar parte de su suerte electoral el 24-M a la promoción de este proyecto, una suerte de empacadora de basuras (eufemísticamente «planta de compostaje») que resultaría inimaginable solo unos años atrás. La sucesión de pleitos judiciales con Sogama que ya veremos el coste final que tienen para el erario público, jalearon la búsqueda de una opción doméstica.

La decisión de emplazarla en montes comunales de A Canicouva y que la instalación sea de titularidad municipal, como se acaba de anunciar, refuerzan la idea de que Fernández Lores quiere enfrentar la carrera hacia un quinto mandato como regidor abrazado a esa propuesta y en solitario. A pesar de los riesgos aparentes que pueda conllevar pues ya es una realidad que existen focos de descontento en otras parroquias del municipio y en sectores sociales que consideran la decisión del Bloque como una traición a sus principios.

Indicios sintomáticos

Por otra parte resulta clamorosamente evidente el enfriamiento de Louzán quien parece haberse alejado de Lores a la misma velocidad que el PP local puso distancia con el proyecto. Además, a la Diputación no le ha salido la adjudicación de la recogida de basuras consorciada para una veintena de ayuntamientos de la provincia (quedó desierta); y mantiene retenido un informe de viabilidad sobre la planta de compost que Louzán había prometido tener listo ya en el 2014. Dos indicios sintomáticos.

César Mosquera ha reconocido -como nos contaba Serxio Barral esta semana en estas mismas páginas- que el BNG pontevedrés contempla las próximas elecciones municipales como un plebiscito sobre la planta de compost, máxime al haberse quedado solo en la defensa del mismo.

No obstante, Lores, Mosquera y demás dependerán de los votos. Una victoria del BNG sin mayoría absoluta y con necesidad de pactos poselectorales, complicaría sus planes por la manifiesta oposición de socios potenciales como PSOE, Marea Pontevedra o Ciudadanos.

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