La sequía adelanta la plaga de la oruga procesionaria

Estas orugas están recubiertas de pelos urticantes que pueden causar daños importantes en la piel, por lo que no deben tocarse

la voz

La sequía que sufre Galicia ha adelantado varios meses la llegada de la oruga procesionaria, que supone una plaga para determinados árboles, especialmente para el pino.

Los expertos en control de plagas alertan sobre los riesgos que implica además para el hombre. Estas orugas están recubiertas de pelos urticantes que pueden causar daños importantes en la piel, por lo que no deben tocarse. Además, sus filamentos se dispersan con el viento y suelen causar reacciones alérgicas, dermatitis e incluso problemas oculares.

La Estación Fitopatolóxica de Areeiro (Pontevedra) ya había alertado en febrero sobre la presencia de esta plaga y los problemas que podría ocasionar a medida que avanzase la primavera si persistía el buen tiempo.

El problema no solo atañe a Galicia, sino a la mayor parte de España. Ayer fueron expertos de la Asociación Nacional de Empresas de Control de Plagas los que advirtieron a Efe sobre los riesgos que para la salud de niños, adultos y animales domésticos tiene esta oruga.

La procesionaria es fácilmente reconocible por la pelusa que la recubre y porque avanza en procesión, creando una larga cadena, a veces de decenas de ejemplares. En los árboles forma nidos blancos muy visibles, con el aspecto de varias telas de arañas superpuestas.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
1 votos

La sequía adelanta la plaga de la oruga procesionaria