Ponte Caldelas abrirá el único parque termal en el entorno de Pontevedra el próximo año

Marcos Gago Otero
marcos gago PONTE CALDELAS / LA VOZ

PONTE CALDELAS

El alcalde de Ponte Caldelas, Andrés Díaz, en la parcela del futuro parque termal que se encuentra en ejecución
El alcalde de Ponte Caldelas, Andrés Díaz, en la parcela del futuro parque termal que se encuentra en ejecución SERGIO SUEIRO

El alcalde resalta que el ritmo de las obras permitirá cumplir los plazos para que la infraestructura esté rematada en otoño y entre en servicio en el 2027

30 abr 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Los trabajos del parque termal de Ponte Caldelas van cumpliendo sus plazos y el alcalde, Andrés Díaz, confía en que para el próximo otoño esté terminado un equipamiento que será el primero de estas características en el entorno de Pontevedra y al que será fácil llegar desde Vigo. El parque termal consistirá tanto en la infraestructura al lado del Verdugo con cinco pozas calientes y una cafetería, así como un paseo fluvial que será de acceso libre al igual que a la capilla en proceso de rehabilitación. «En el momento en que acabe la obra trataremos de inaugurarlo lo más rápido posible, y a funcionar», afirma Díaz. En este sentido, el alcalde resaltó: «Yo calculo que a principios del año que viene debería estar funcionando»

El regidor manifestó que la adjudicataria está llevando adelante «varias cosas a la vez porque, aparte de la zona termal, está todo el sistema de tuberías que están ultimando para poder instalarlo. Hay que añadir los vestuarios, la capilla y la zona de paseo». 

Díaz afirmó que cuando los trabajos estén rematados se producirá un cambio muy sustancial en la parcela del antiguo balneario. «La gente va a encontrar aquí cinco pozas, de las que dos serán a modo de Spa, una es un yacusi, la otra tiene chorros, y las otras tres ya solo serán termales». Díaz apuntó que este espacio tendrá una iluminación que reforzará el atractivo y una cafetería, que funcionará con una concesión.

La parcela tiene unos 7.000 metros cuadrados con áreas ajardinadas y visto el conjunto de la propuesta turística, el alcalde está seguro de que tendrá tirón y servirá como uno de los motores económicos de la villa al atraer un turismo de calidad. «Va a ser una zona bonita para venir y para pasear», resaltó al evaluar el proyecto en marcha.

Sobre la gestión del parque termal, Díaz indicó: «En principio vamos a probar a hacer una gestión municipal. Creo que puede ser mejor inicialmente para ver la demanda que tiene y con un sistema de pago con una aplicación para que no haya personal aquí. Estamos con los técnicos viendo cuál es la mejor opción, pero me decanto por una gestión municipal».

Andrés Díaz: «El agua de las pozas será caliente, a una temperatura agradable»

Los permisos para la puesta en servicio de este parque termal están concedidos con la excepción de un informe pendiente de Minas por el área de protección. El alcalde, sin embargo, cree que será un mero trámite. «Es una frase que tienen que cambiar porque lo importante es que en todas las analíticas dio todo correcto, perfecto, así que está todo bien».

Los paseos serán gratuitos y enlazarán con rutas de senderismo más amplias. La capilla será también de acceso libre y en su interior la idea es «poner unos paneles con fotos de la historia del balneario para que funcione como una especie de museo».

El pozo de Santa Sofía, uno de los manantiales que alimentarán este complejo termal y que está ubicado más arriba, tenía la categoría minero medicinal. «Son aguas sulfurosas y muy buenas para la piel», indica.

En su día la empresa El Bosque hizo dos nuevas captaciones a mayor profundidad para conseguir más caudal y más temperatura. Estas dos captaciones también pueden optar a la calificación de minero medicinal, como en su momento se les notificó desde Minas. No obstante, el alcalde descarta hacer esta solicitud, porque obligaría a tener un médico de forma permanente en el establecimiento y eso dispararía los costes. «Simplemente hemos solicitado el uso lúdico termal dejando abierta esa posibilidad, porque las aguas dan muy bien y con muy buenas propiedades».

Díaz aclara: «El agua cuando corre una hora sale a 37 grados. El sistema que se le va a poner es de absorción rápido para ganar un grado o grado y medio y ver si conseguimos que está a 38 o 38,5 grados», con lo que el agua en las pozas será «caliente y a una temperatura agradable».

El mandatario está convencido del éxito. «Hicimos un estudio de mercado en su día de cómo funcionaban la termas de Ourense y el 40 % de la gente que iba allí es del área de Vigo. Las nuestras están más cerca y en casco urbano y, a mayores, tienen el atractivo de esa parte de Spa, una iluminación singular nocturna y su proximidad al río», recalcó. Para Díaz la gente que se desplace hasta este ámbito no se quedará solo en las pozas y eso actuará como revulsivo económico y de empleo en la localidad.