La sequía obliga a hacer cortes de agua y poner topes al consumo

Vilaboa, Portas y Ponte Caldelas son los primeros municipios que tienen problemas


pontevedra / la voz

Las miradas están puestas en el cielo. O llueve pronto y se registran unas precipitaciones de consideración o los quebraderos de cabeza por el suministro de agua empezarán a multiplicarse a cuenta de la sequía. Así lo dicen desde algunos concellos de la comarca como Vilaboa, Portas o Ponte Caldelas, donde hay problemas de suministro tanto con las traídas municipales como con las que gestionan los vecinos. Aunque cada uno cuenta con una situación distinta, en todos hubo que tomar medidas por la falta de agua. Los alcaldes, con una sola voz, lanzan una advertencia: «Os mananciais e os ríos están baixísimos hai que moderar o consumo, non queda outra».

La situación más drástica se vive en Portas. El regidor, Víctor Estévez, señalaba ayer que hace unos días las bombas de la depuradora dejaron de funcionar porque en vez de llegarles agua lo que cogían eran aire, dado que el nivel del Umia, de donde captan el líquido, había bajado. El caso es que se intentó que esas bombas -imprescindibles para que funcione la traída municipal de la que se abastecen Portas, Romai y Lantaño- recogiesen el agua a una profundidad mayor, pero se comprobó que había una piedra de gran tamaño que impedía que lo pudiesen hacer. Así que, de momento, la única solución es llevar el agua en cisternas. «Afortunadamente, Vilagarcía estanos deixando traer auga de alí. Collémola no punto de subministro que teñen no polígono de Trabanca e carrexámola en cisternas, é a solución más rápida que atopamos. Os veciños teñen que darse conta de como estamos e reducir ao máximo o consumo». Estévez añadió que anteayer trajeron de la capital arousana nueve cisternas de 25.000 litros cada una, pero que aún así la situación es complicada.

Desde Vilaboa, José Luis Poceiro señala que hubo problemas tanto con la traída municipal como con las vecinales. Hubo que llevar agua en cisternas a sitios como la playa de Deilán. Y en numerosas aldeas tienen topes de consumo ante la escasez de líquido. «Na miña aldea por exemplo temos agora mesmo 300 litros por casa, é unha cantidade moi baixa, pero hai que acostumarse. Moita xente ten un pozo a maiores do que vai tirando... hai que apañarse porque a situación é moi difícil», dice Poceiro.

En Ponte Caldelas hay cortes nocturnos de suministro al menos en Caritel, Anceu y Silvoso. Pese a ello el Concello tuvo que llevar cisternas de agua a Silvoso porque no estaba garantizado el suministro para las casas.

El nivel del río Lérez sigue bajando pero garantiza el suministro a Pontevedra

A mediados del mes de julio, tras una inspección a la captación del Lérez, el concejal pontevedrés Raimundo González Carballo señaló que no había problemas de abastecimiento y que el Lérez, aunque tenía un nivel más bajo que el año pasado, garantizaba el suministro. El Concello indica que la situación sigue siendo prácticamente idéntica un mes después, aunque el nivel del río continúa bajando por la falta de lluvias. Por tanto, ni hay problemas actualmente en la ciudad ni se contempla que los vaya a haber a corto plazo.

De la captación del Lérez en Monte Porreiro no se sirve únicamente Pontevedra. El agua va también para Marín, Poio, Bueu, Sanxenxo y Ponte Caldelas. Todos ellos, lógicamente, tienen igualmente garantizado el suministro gracias al Lérez.

Bandos y llamamientos

Casi todos los concellos de la comarca emitieron bandos haciendo llamamientos a la prudencia en el consumo de agua y apelando a que deje de usarse la traída para regar o llenar piscinas. «Temos que ser moi responsables. Nós captamos do Umia e vemos que está moi, moi baixiño. É necesario ter moitísimo coidado», señalaba Manuel Campos, el alcalde de Cuntis. «Estamos collendo auga en Cuntis coma sempre, no río. Non hai problemas pero iso non quere dicir que non teñamos que aforrar toda a auga que sexa posible», añadía Luisa Piñeiro, mandataria de Moraña. Otros regidores, como Julio Sayáns, desde Campo Lameiro piensan en el futuro y señalan: «Se seguimos así seguro que nun mes ou dos temos problemas».

La insólita imagen del lago Castiñeiras

Hay imágenes que hablan por sí solas. Esta es la estampa que ofrece el lago Castiñeiras, en Marín. El lago, aunque habitualmente baja de nivel en verano, no es hasta finales de septiembre cuando suele verse medio vacío. Sin embargo, este año ya tiene la apariencia de charca en pleno agosto. Cierto es que a mayores de la sequía al lago le están pasando factura las filtraciones, que aceleran su vaciado. foto l.p.

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