«Siento que le debo todo al Poio, quiero demostrarle a A Seca quién es Antía»

Retoma la pista su lesión y lo compagina con su labor como monitora de bus escolar


Antía Pérez comienza el año con tanta energía como los niños. Después de dos temporadas marcadas por dos duras lesiones en el ligamento cruzado anterior de ambas rodillas, vuelve a correr con fuerza en la pista de A Seca para llegar a tope al comienzo de la temporada. Pero la jugadora ourensana no solo ha cogido con fuerza su papel de jugadora profesional, sino que por la mañana ha comenzado su particular vuelta al cole. Y es que compagina los entrenamientos con su trabajo como monitora en el autobús del colegio de A Seca.

Acompaña a los niños en la ruta escolar por las mañana y por la tarde se enfunda la camiseta rojilla para llegar a punto al próximo 17 de octubre ante el Roldán. «Los niños se portan súper bien y hay unas normas muy estrictas que ellos asumen mejor que muchos adultos», comenta Antía poco después de acabar el acompañamiento de los menores. Ahora le toca comer y descansar un rato antes de comenzar con los entrenamientos. Está súper motivada. En realidad, lo está siempre, incluso cuando peor vienen dadas.

Octubre es su particular calvario, aunque este año desborda energía en sus dos trabajos. Las dos lesiones llegaron en ese mes y casi el mismo día. La primera fue hace dos temporadas cuando participaba con la selección nacional en los Juegos de la Juventud. Era el último partido contra Argentina cuando se rompió. El calendario se detuvo ese 17 de octubre del 2018. En verano volvía a retomar su actividad deportiva y un año después, volvía a romperse. Esta vez era octubre del 2019 y la rodilla afectada, la izquierda. Ese mal trago le costó más superarlo.

Recuerda que los primeros días fueron duros, pero después de la operación, comenzó la rehabilitación y hasta guio a su compañera de equipo, Clara Rodríguez, en la senda de la recuperación de la misma lesión. Fue un año en negro para ellas y para el Poio. «Siento que le debo todo al equipo, le debo un año excelente», puntualiza Antía, que alaba el trato del banquillo y de la dirección deportiva, con su presidente, Juanjo García, al frente. «Ahora estoy genial, vuelvo a hacer lo que más me gusta, quiero darle a A Seca lo mejor, que vean quién es Antía», señala la jugadora ourensana, que llevaba once meses al margen del equipo.

A base de entrenamientos ha conseguido borrar los malos momentos de estos dos últimos años, en los que apenas pudo coger el ritmo con el equipo. Llegó al equipo el año en el que se lesionó y otra vez se lesionó en el inicio de la pasada temporada pasada. El confinamiento retrasó los procesos, aunque ella retomó en verano su trabajo duro de recuperación para intentar llegar a punto a septiembre. Y lo ha hecho. «Pensé que después de tanto tiempo íbamos a estar peor, pero la verdad es que volvimos a un nivel muy bueno», destaca la jugadora.

Doble sesión

El técnico del Poio, Manu Cossío, ha diseñado una pretemporada con entrenamientos de lunes a viernes y con dos días de doble sesión. La primera cita oficial será la semifinal de la Copa Galicia el próximo 10 de octubre. Se medirán al Ourense Envialia a las 18.30 horas en el pabellón de Os Remedios.

Será un semana antes de que comience la competición oficial en Murcia. «Estamos muy motivados, este año remamos todos en la misma dirección», apunta Antía Pérez, que espera llevar una temporada sin sobresaltos por lesiones. «Ya solo me quedan los brazos por lesionarme», bromea la ourensana después de acabar su ruta en el autobús escolar del colegio de A Seca.

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