Alianza local para salvar la vía verde del tren frente al silencio de la Xunta

La Diputación y los tres concellos licitarán la práctica totalidad del proyecto


Poio / La voz vilagarcía / la voz

Parece difícil de explicar, pero un proyecto que responde a todo cuanto criterio han aireado las Administraciones, da igual de la que se trate, hinchando pecho en materia de medio ambiente, turismo, movilidad y recuperación del patrimonio, permanezca paralizado por el silencio de una de ellas. No se trata de una instancia menor. Es la recién reformulada Consellería de Medio Ambiente, Territorio e Vivenda la que calla con respecto a la creación de la primera vía verde ferroviaria que discurrirá por entero en territorio gallego. Siempre, claro está, que otras iniciativas similares ya en marcha no la adelanten. El caso es que la Diputación de Pontevedra y los concellos concernidos, Vilagarcía, Caldas de Reis y Portas, han sellado un acuerdo para activar la intervención sin mayor demora, a la espera de que la Xunta materialice su parte del compromiso.

El corredor verde consiste en la recuperación de la histórica vía de tren que unía Vilagarcía y Portas, en desuso desde hace nueve años. Los raíles ya han sido retirados y en su lugar se creará una plataforma que permita el tránsito de peatones y bicicletas, facilitando al cien por ciento la accesibilidad. Un trazado de nueve kilómetros jalonado de puntos de interés ambiental, histórico y patrimonial. El proyecto técnico ya ha sido redactado por la Fundación de los Ferrocarriles Españoles. Resta poner los dineros necesarios sobre la mesa.

La Diputación, con su presidenta, la socialista Carmela Silva, a la cabeza, se implicó desde los primeros pasos y garantizó, en abril, doscientos de los quinientos mil euros que costará crear la vía verde. Meses antes, la entonces conselleira de Medio Ambiente, Beatriz Mato, se comprometía ante los alcaldes de Vilagarcía, Caldas y Portas a asumir un 35 % de la inversión, lo que se traduciría, aproximadamente, en otros doscientos mil euros. Lo demás quedaría en manos de los ayuntamientos.

Sucede que desde abril, momento en el que los munícipes mantuvieron el último contacto con la Dirección Xeral de Patrimonio Natural, encargada de concretar la participación autonómica en el proyecto, no hay noticias al respecto desde Santiago. Para colmo de males, la remodelación que Alberto Núñez Feijoo acaba de practicar en el Gobierno de la Xunta, con la retirada de Mato y la asunción de sus competencias por parte de Ángeles Vázquez Mejuto, añade un punto de incertidumbre al asunto.

Inversión prevista

No es extraño, así, que la Administración provincial y los tres municipios involucrados en el corredor verde hayan acordado trabajar en un convenio que permita poner en marcha el proyecto de una vez, dejando al margen la parte de la que, se supone, se va a encargar la Xunta. La idea consiste en licitar la construcción de esa plataforma peatonal y ciclista, a excepción de la rehabilitación del puente de hierro que cruza el río Umia y de la instalación de mobiliario a lo largo del trazado. Según los cálculos de Diputación y concellos, ambos capítulos suman unos doscientos mil euros, la cifra que el departamento autonómico tendrá que poner sobre la mesa.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos
Comentarios

Alianza local para salvar la vía verde del tren frente al silencio de la Xunta