O Vao, un almacén de artículos robados

Dos recientes sentencias de la Audiencia de Pontevedra coinciden a la hora de enfatizar que el poblado de Poio era el destino final de los objetos sustraídos en dos industrias de la comarca de la capital provincial


Poio / la voz

El asentamiento marginal de O Vao, en el municipio de Poio, es conocido como uno de los grandes supermercados de la droga de Galicia, de igual modo que las fuerzas policiales siempre han venido sospechando que es el destino final de muchos de los bienes robados en la comarca de Pontevedra. Ahora dos recientes sentencias de la Audiencia Provincial coinciden en el tiempo para enfatizar este hecho, esto es, que los amigos de lo ajeno condenados fueron sorprendidos cuando se dirigían al poblado para deshacerse de los botines.

Fuentes extraoficiales de la Guardia Civil y de la Policía Nacional vincularon esta realidad con el mundo de la droga. Y es que, según precisaron, los autores de estos robos suelen ser delincuentes autóctonos que habitualmente cambian los objetos sustraídos por droga para su autoconsumo: «Es como una pescadilla que se muerde la cola. La dependencia genera una necesidad y muchos, por no decir la gran mayoría, optan por delinquir para sufragarse las dosis».

De este modo, con penas de entre uno y dos años de cárcel han sido condenadas las tres personas -un matrimonio y el sobrino de ambos- que, en la tarde del 7 de septiembre del 2014, desvalijaron las instalaciones de una cantera situada en el monte Xiabre, en Caldas. Los ladrones, que se desplazaron en dos furgonetas, accedieron al interior del recinto tras violentar el cierre de la puerta principal para, acto seguido, hacerse con toda clase de piezas metálicas, entre las que había chatarra, pero también mecanismos de repuesto de la maquinaria empleada en esta explotación de áridos.

La sentencia refiere que, «horas despois, os obxectos subtraídos foron localizados no Vao», por lo que pudieron ser recuperados por sus propietarios. La Guardia Civil estableció que la mujer era la conductora de una de las furgonetas debido, entre otras cosas, a que su marido carecía de carné.

En cuanto a la segunda de las sentencias, en la misma se impusieron veinte meses de prisión por hurto a una vieja conocida de la Policía Nacional a la que detuvieron en la madrugada del 16 de octubre del 2014. Esa noche, en compañía de otras tres personas, la pontevedresa empleó un Renault Space para desplazarse a las obras de la Alta Velocidad que estaban realizando en el entorno del nudo de O Pino donde «cogieron diverso material de construcción que trasladaron luego a las inmediaciones del poblado de O Vao».

Atrapados en el barro

No les pareció suficiente, ya que regresaron a la misma zona y, de nuevo, cargaron el vehículo con más material. Sin embargo, desconocían que los agentes ya les estaban siguiendo los pasos y, de hecho, los observaron descargar el material en el asentamiento. Una vez sorprendidos, los sospechosos, «aunque emprendieron la huida a bordo del automóvil por un camino de tierra, finalmente quedaron atrapados en el barro», por lo que lo abandonaron.

La policía recuperó la totalidad del botín: 250 grapas para encofrado, medio centenar de barras Dywidag, cien tuercas de campana y seis reglas de arriostramiento, material valorado en su conjunto en 10.800 euros.

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