Los hombres se meten en la cocina

Solteros, casados y jubilados aprenden de la mano del chef Arturo Navas


1Los hay solteros y separados que quieren aprender por necesidad. También casados que tienen asumida la corresponsabilidad en las tareas domésticas. Incluso se ha apuntado un grupo de amigos jubilados que se reúnen los fines de semana y les sale más barato cenar en casa que ir a un restaurante. Veinticinco alumnos de 35 a 65 años participan en el curso de cocina para hombres que comenzó ayer en la Casa Rosada, organizado por la oncejalía de Igualdade del Concello de Poio, a través del Centro de Información á Muller, e impartido por el cocinero profesional Arturo Navas. Es el cuarto que se celebra y, según la directora del CIM, Raquel Morales, «siempre ha tenido mucha aceptación y algunos hasta repiten». No se trata de aprender a freír un huevo sino de preparar platos algo más elaborados, aunque básicos, para al día a día, saber organizarse en la cocina e intercambiar experiencias y habilidades.

El profesor es un reconocido cocinero. Navas trabajó en Paradores, en una empresa de cátering como director de operaciones de I+D+I y es uno de los socios fundadores de la innovadora firma de servicios personalizados de cocina Yatecomeré. Ayer les enseñó a preparar una crema de calabaza con emulsión de filantro y migas de pan de millo, además de unos rollitos de ternera rellenos de queso y espinacas. Y de postre, arroz con leche. Su intención es utilizar en las sucesivas clases productos de temporada autóctonos. «Ahora, por ejemplo, estamos en la época de las castañas y setas y emplearemos esos ingredientes», comenta. Pero también quiere que los propios alumnos le hagan propuestas para satisfacer sus gustos y necesidades.

Está claro que la cocina es una habilidad que requiere aprendizaje y práctica. No es una cuestión de género. Pero en la vida diaria de las familias el peso de esta tarea lo lleva la mujer. «De hecho, el hombre que sabe cocinar, en casa solo suele hacerlo para amigos o en ocasiones especiales», apunta Navas. También es cierto que para algunas mujeres es un martirio que el marido entre en la cocina, porque aseguran que ensucian el triple y no recogen. Pues de eso nada. «En este curso no solo aprenderán a cocinar, sino que trataré de inculcarles que el orden y la higiene son dos principios básicos y cuando se termina el trabajo tiene que quedar todo como estaba antes».

Carlos Oroza

2Los que sin duda serán grandes chefs en el futuro son los alumnos de la escuela de hostelería Carlos Oroza. Su aula taller, el restaurante Álvaro Cunqueiro, ya tiene abiertas las puertas para quien desee catar los menús que allí se elaboran. De momento solo funciona los lunes, martes y miércoles, pero a partir de noviembre abrirá todos los días de la semana. La carta es amplísima, desde los aperitivos hasta los postres, pescados y carnes. El precio es de 8 euros por persona y hay que reservar en el 986 847 002.

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