La promotora cederá al Concello los inmuebles y 11.000 metros El Ayuntamiento y los propietarios estudian la edificabilidad para la zona residencial
22 jul 2004 . Actualizado a las 07:00 h.El constructor Nino Mirón y el alcalde de Poio, Luciano Sobral, abrieron ayer la puerta de acceso a la finca de Besada como dos niños con zapatos nuevos. El primero, que acaba de adquirir el solar, construirá en una zona privilegiada una urbanización exclusiva de viviendas, y ya especula con trasladar su residencia al complejo de lujo que levantará en la zona. El segundo ve cómo por fin se desarrollará un espacio del municipio con un especial valor histórico y natural. La visita de ayer fue toda una declaración de intenciones. La edificabilidad que tendrán las viviendas de nueva construcción está por determinar, pero el enclave se mantendrá como está. De los 28.000 metros cuadrados con los que cuenta la finca, el Concello se quedará con 11.000, donde se incluyen los edificios y un jardín con especies vegetales de gran valor. El acuerdo entre promotora y Ayuntamiento especifica que la parte más valiosa del jardín se convertirá en un parque botánico público, aunque el Concello estudia la fórmula para que el acceso sea restringido. El palacete de los Churruchaos, que conserva la fachada del edificio del siglo XVI que fue trasladado desde la ciudad, la vivienda principal de la finca, de 1913, y las edificaciones de servicio se restaurarán. El Ayuntamiento busca acuerdos con otras Administraciones para el destino final de los inmuebles una vez que estén restaurados. La constructora reserva además unos cuatro mil quinientos metros, que destinará a equipamientos. Los planes del gobierno municipal para desarrollar urbanísticamente el solar comenzaron en 1995, aunque las pretensiones municipales de conservar la titularidad de los edificios protegidos había frenado otras operaciones.