El director de la compañía, Juan Perdiz: «No podemos evitar el dolor de una pérdida, pero sí acompañar a las familias»
10 jul 2026 . Actualizado a las 05:00 h.San Marcos inauguró este jueves su nuevo tanatorio de Marín, con una amplia representación de la sociedad del municipio, entre los que se encontraron la alcaldesa, María Ramallo; el presidente de la Diputación, Luis López; y el delegado territorial de la Xunta, Pablo Fernández. Esta empresa quiere dar un nuevo paso en su apuesta por ofrecer a las familias espacios «más humanos, acogedores y adaptados a la forma en la que hoy se viven las despedidas». Es un proyecto que resume la filosofía de la compañía, que se apoya en «entender que cada persona es única y que su último adiós también debe serlo».
El director de San Marcos, Juan Perdiz, destacó que se trata de algo más que la apertura de un nuevo centro funerario. «No podemos evitar el dolor de una pérdida, pero sí podemos acompañar a las familias para que este último adiós sea más humano, más cercano y más digno».
Así pues, el diseño del nuevo tanatorio se concibió para priorizar que «las familias encuentren un entorno sereno, confortable y respetuoso». Las nuevas instalaciones se distribuyen en tres amplias salas de velatorio, preparadas para «ofrecer la máxima intimidad y comodidad». Dos incorporan, como elemento singular, «un segundo túmulo destinado exclusivamente a la exposición foral, permitiendo que las muestras de cariño recibidas por el fallecido dispongan de un espacio propio, integrado y respetuoso dentro de la sala».
En el edificio también hay una sala de ceremonias «diseñada para acoger despedidas completamente personalizadas, tanto civiles como religiosas». Está diseñado para que «cada homenaje pueda adaptarse a la historia, las creencias y los deseos de cada familia». Esta sala está presidida por un piano de cola blanco y refleja la apuesta de San Marcos por «ceremonias más humanas, cercanas y emocionales».
Este tanatorio también se caracteriza por «una arquitectura luminosa y acogedora». Para conseguirlo se ha propiciado la entrada de luz natural y se han elegido materiales cálidos y zonas comunes diseñadas para «transmitir serenidad, alejándose de espacios oscuros y fríos». De esta forma, el objetivo ha sido «crear un entorno que aporte calma, luz y serenidad, haciendo que las familias se sientan acogidas desde el primer momento».
Innovación y atención singular para las familias
La apertura de este nuevo tanatorio de San Marcos en Marín se engloba en un proceso que la compañía define como de renovación y que lleva varios años desarrollando en todos sus centros. En estos momentos se han hecho aperturas y renovaciones en Pontevedra, Poio, Sanxenxo y Meis, así como un crematorio en A Reigosa, en Pontevedra. «La empresa continúa impulsando un modelo funerario basado en la innovación, la personalización de las despedidas y la mejora continua de la atención a las familias».
Juan Perdiz enfatizó la evolución del sector funerario y que tiene que tener como una de sus claves responder a una realidad evidente: «Las personas cambian y también cambia la forma de despedir a quienes queremos. Nuestro compromiso es evolucionar con ellas sin perder los valores que siempre nos han definido». En esta concepción empresarial, el tanatorio marinense «mantiene vivos los valores con los que nació la empresa hace casi cuatro décadas y que continúa marcando el camino de su evolución».
La inauguración del tanatorio marinense forma parte de un proceso de modernización que San Marcos acomete en su red de instalaciones funerarias. Se trata de una estrategia que «combina la renovación de instalaciones con un nuevo modelo de atención centrado en la personalización de las despedidas y el acompañamiento a las familias».