El proyecto está íntegramente gestionado por la Fundación Juan XXIII
13 abr 2026 . Actualizado a las 18:56 h.El Lago de Castiñeiras ha recuperado este jueves ese brillo que parecía haber perdido con el paso de las décadas. Lo que en octubre se presentó como una ambiciosa declaración de intenciones es hoy una realidad tangible: el Botánico do Lago. Tras meses de intenso trabajo, el complejo ha quedado oficialmente inaugurado, transformando las antiguas instalaciones del centro de recuperación de fauna en un garden que es mucho más que un vivero; es un símbolo de integración sociolaboral.
El corazón del proyecto es su gran invernadero. El personal de la Asociación Juan XXIII ha logrado convertir este espacio en una experiencia sensorial donde el orden decorativo y la variedad botánica invitan al paseo. Pero el valor del Botánico reside en los detalles: desde las plantas minuciosamente cuidadas hasta el mobiliario que decora el recinto, trabajado y customizado por los propios trabajadores de la asociación para otorgar al lugar una identidad propia y artesanal.
El recinto no busca solo la venta de ejemplares o material de jardín y botánica, sino también la divulgación. El complejo cuenta con un aula didáctica equipada con pizarra y arenero, diseñada para recibir visitas escolares. También con zonas de aprendizaje exterior, espacios donde los visitantes podrán aprender de forma práctica cómo se cultiva y se planta, guiados por los trabajadores del centro.
El Botánico do Lago incorpora también una vertiente artística que complementa su labor ambiental. Gracias a una colaboración con la Facultad de Bellas Artes el pasado año, varias paredes del centro fueron intervenidas con murales creados en talleres colectivos dirigidos por tres artistas y abiertos a la participación de los usuarios de la asociación. Esta línea creativa convive con otras líneas quizás menos visibles del proyecto, como el trabajo forestal para reforzar los montes gallegos y la colaboración conjunto con la Estación Fitopatológica de Areeiro para avanzar en la propagación de la Camellia inensis, con la que se aspira a elaborar un té de origen gallego.
Economía social multiplicadora
La inauguración contó con una nutrida representación institucional que coincidió en señalar el alto valor de este proyecto y de quienes lo han sacado adelante. La alcaldesa de Marín, María Ramallo, destacó la cuadratura del círculo que supone este proyecto:
«Hoxe en día que as administracións temos que investir en infraestrutura verde, sustentabilidade e medio ambiente… si xa lle metemos a pata da parte social, creo que facemos o lazo completo. Marín estivo sempre implicado co Lago e este é un espazo singular ao que agora lle podemos dar este valor engadido».
Por su parte, el presidente de la Deputación de Pontevedra, Luis López, subrayó que el Botánico constituirá «un antes e un despois para esta zona». El regidor provincial insistió en la idea de que el proyecto llevado a cabo en la zona marinense del Lago de Castiñeiras es la demostración de que el sector forestal tiene un potencial inmenso y que los usuarios de la Fundación Juan XXIII están «plenamente capacitados para liderar proxectos tan beneficiosos para a cidadanía».
Desde la Xunta de Galicia, la directora xeral de Traballo Autónomo e Economía Social, Marta Mariño, hizo hincapié en el impacto de la economía social en el territorio, augurando que el éxito de este jardín servirá de impulso para otros proyectos venideros por ese «efecto multiplicador» que le otorga a la economía social.
Más en el futuro
Aunque el Garden ya es una realidad, el Botánico do Lago no ha tocado techo. A la oferta actual se sumará en los próximos meses la apertura de la cafetería, un servicio de hostelería que servirá como punto de encuentro definitivo para los visitantes del parque.
Además, la alcaldesa de Marín adelantó que el Concello está trabajando en una inversión para crear rutas de BTT (bicicleta todo terreno) en el entorno, buscando atraer a un público deportivo que complemente la oferta de ocio y naturaleza del Botánico.
En la presentación del proyecto, allá por el mes de octubre, se añadieron también otras de las actuaciones previstas. Así, se plantea el acondicionamiento de unos servicios que hasta ahora no existían en el parque, como la habilitación de baños públicos que funcionarán como punto de acceso y presentación del centro. También se prevé la instalación de cargadores para bicicletas eléctricas, taquillas y duchas orientadas a futuros eventos deportivos que pueda albergar el entorno, así como el desarrollo de una granja escuela con animales destinada a reforzar este espacio como recurso atractivo para visitas escolares y actividades educativas.
Tras el acto oficial de este jueves, el Botánico do Lago vivirá otro acto de inauguración este mimo sábado por la tarde. La entidad celebrará una jornada de puertas abiertas para los comuneros de San Xulián, propietarios de los terrenos y aliados fundamentales en la gestación de este proyecto. Será el momento en que los vecinos de toda la vida descubran cómo su monte se ha convertido en un referente de vanguardia social y respeto ambiental.