Marín reparte 20 millones de euros del primer premio de la Lotería del Niño: «Podemos decir que en Tica, toca»

A. Davila, C. Barral PONTEVEDRA / LA VOZ

MARÍN

Primer premio de El Niño repartido en la administración Tica en Marín
Primer premio de El Niño repartido en la administración Tica en Marín ADRIÁN BAÚLDE

La administración de la Rúa da Ponte y el bar Timonel, de Seixo, vendieron décimos del 06703

06 ene 2026 . Actualizado a las 16:15 h.

En una interminable lista de localidades que vendieron el 06703, número agraciado con el primer premio del sorteo extraordinario de El Niño, apareció Marín por partida doble. Fue la gran alegría que dejó el sorteo celebrado este martes, Día de Reyes, en la comarca de Pontevedra, ya que cada décimo de ese número se lleva 200.000 euros. Ese repartidísimo 06703 se despachó en Tica, una administración ubicada en la Rúa da Ponte, 6, en Marín, y también en el bar Timonel, situado en la calle Otero Ulloa, 106, en Seixo, en el mismo municipio de Marín. Nada más conocerse el premio en un sorteo que dura apenas media hora las llamadas a los teléfonos de ambos establecimientos no daban frutos. Nadie cogía al otro lado. Hubo que esperar un tiempo para recabar las primeras valoraciones.

Primer premio de El Niño repartido en el Bar Timonel de Seixo
Primer premio de El Niño repartido en el Bar Timonel de Seixo ADRIÁN BAÚLDE

El dueño de la Administración Tica, Alejandro Martín, contó que heredó el establecimiento de loterías de su familia. «Era de mi abuela, después mi madre y mi madre nos la traspasó a nosotros. Mi mujer lo sigue trabajando. Hemos dado varios premios, un gordo de Navidad, hace dos años, fue un décimo. Esta vez fueron cien décimos, 20 millones de euros, y también hemos dado algún premio importante como Euromillones, un millón de euros, hace cuatro años. Así que estamos en una racha buena y podemos decir que en Tica, toca», dijo. Alejandro desveló que tenían una botella macerando diez años. «Una chica que trabaja con nosotros la trajo, no la abrimos en su momento, no quedamos contentos con el gordo, y hoy sí que la hemos abierto. Imagínate, estamos muy contentos con este premio y con que se quede aquí en el pueblo». La alegría de Alejandro iba por dentro. «Para nosotros repartir los premios y hacer feliz a la gente aunque sean unos días es la mayor satisfacción».

En esta administración de la Rúa da Ponte una eufórica Peregrina Pereira, esposa de Alejandro, se emocionaba al recordar lo logrado en el pasado al dar ese primer premio de la Lotería de Navidad. Ella, que lleva muchos años trabajando, decía que se quedó clavada. El premio se lo llevan cien personas, veinte millones de euros: «Me llena de alegría, estoy contentísima». La administración la lleva ella junto a una empleada. Confirmó que los cien décimos se despacharon por ventanilla y que este lunes por la noche todavía quedaba alguno porque no suelen gustar los números que empiezan por cero.

Tica era un constante ir y venir de gente. Muchos eran solo curiosos que se querían contagiar de la alegría del momento, pero a cuentagotas iban apareciendo algunos de los agraciados. Enseguida llegaron los brindis y los saltos de alegría en la puerta de la administración, mientras alguien cantaba «el gordo, el gordo». También se dejaron ver algunos afortunados. Prácticamente todos los agraciados son vecinos del municipio. No faltó eso de que el premio se destinará a «tapar agujeros» y a «axudar aos fillos». Antonio y Elna son dos de los afortunados. Antonio fue quien compró el décimo a última hora y se enteró por la tele. «Lo cogí ayer por la tarde. Dame un 3, que no tengo. El 3 es un número que jugué siempre, le dije, dame uno. Tenía un 5 también. Pero el 3 sí, yo los quiero todos, me da igual que empiece por cero», comentaba este martes ya sabedor de que esos 200.000 euros son para su familia. «Hay que dejar bien a los hijos, ponernos bien nosotros y a ver si vamos a llevar a la nieta a París», señala Antonio. El hijo dejaba claro que el dinero es de sus padres, y que hagan lo que quieran con él.

Elena Tomé es otra de las afortunadas que se acercó a la administración de la Rúa da Ponte, lo hizo armada con su propia botella de champán para que todo el mundo brindase con ella. Cuando se lo dijeron pensó que la estaban vacilando. «Llegué al salón y ya puse el décimo debajo de la tele y dije, pues sí, es el número. Vine ayer a última hora casi a buscarlo, confío plenamente en ellas que son unas cracks», dijo. Elena es de las que no piden un número concreto y fía su suerte al azar y a la mano de la vendedora. «No escogí nada, pero me dio buen pálpito porque mi hija nació el 03 del 03, entonces quedé contenta con el número y más contenta ahora». Esta mujer tiene claro que lo primero que hará será liquidar la hipoteca y después ya verá, «repartir con la niña». Ella tiene un décimo y le tocan, 200.000 euros, «40.000 para Hacienda, ayer no tenía nada».

El día será largo en Tica y en Seixo. Todavía con muchos premiados sin pasarse por la administración y tras varias botellas de espumoso vaciadas entre copas, vasos y mojaduras, El Niño dejó más de 20 millones de sonrisas en la villa.