Abandonan unas 300 ruedas en el entorno del Pituco en un mes

Los vecinos detectaron vertidos puntuales desde el pasado noviembre


marín / la voz

Los carteles prohibiendo los escombros ilegales y la amenaza de multas de hasta 3.000 euros no han servido para frenar la proliferación de vertidos de neumáticos usados en el monte Pituco y su entorno, repartiéndose los desechos por igual entre las parroquias marinense de San Xulián y pontevedresa de Lourizán. Más de trescientas ruedas en apenas pocos kilómetros de separación y en tres depósitos en menos de un mes. Este es el balance que, a día de ayer, podían hacer vecinos y concellos afectados sobre una nueva agresión ambiental que, si no se para, va camino de ser como una epidemia.

El problema, más visible este verano, viene de lejos. Desde el pasado noviembre para ser más exactos. En esa fecha se empezaron a detectar los vertidos de neumáticos usados en algunas zonas de este entorno natural. Una de las afectadas del lugar marinense de Arealonga explicó ayer que en O Regueiriño un vecino descubrió hace meses un vertido considerable de ruedas y que se tuvo que hacer cargo de su retirada y pago del servicio a la empresa autorizada para su tratamiento.

No es el único caso, los infractores ambientales no respetan ni las propiedades privadas ni los terrenos comunales. Otra vecina de Arealonga se encontró un día con otro centenar de ruedas en su cachada o finca en el monte. La vecina intentó descubrir al infractor, pero como no lo consiguió cogió las ruedas y las colocó en pilas al margen de la carretera que va al lugar de A Laxe. Ayer los operarios del Concello de Marín retiraron los restos -necesitaron hacer varios viajes- y los llevaron hasta un depósito municipal. La concejala de Medio Ambiente de Marín, la popular Marián Sanmartín, explicó que se está gestionando con un taller su recogida para su reciclaje definitivo.

Sanmartín pidió a las personas que tengan ruedas acumuladas en sus casas o talleres que respeten la legislación y advirtió de que si se descubre quién es el autor de los vertidos, se le impondrá una sanción que va desde 1.500 a 3.000 euros. Marín ya impuso una de estas sanciones por un vertido de escombro y pronto hará lo mismo por otro en Currás.

Por su parte, los neumáticos llevan un mes dispersos por una vía de servicio a la variante de Marín, pero en territorio pontevedrés. El Concello se hará cargo de su retirada cuando cierre el expediente de búsqueda del dueño, que si apareciese afrontará una multa. El vertido más reciente se halló hace dos días en el párking del campo de fútbol del Salcedo. Era una enorme acumulación de ruedas, algunas casi intactas.

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