Cuntis explora el potencial del monte como banco de carbono

CUNTIS

RAMON LEIRO

Los comuneros de Laxos y Cardecide destinan la mitad de su bosque a un proyecto de compensación de la huella de carbono con empresas gallegas

22 ago 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

El monte gallego, uno de los principales recursos de la comunidad autónoma, puede convertirse en un importante recurso como depósito natural que permita compensar a las empresas su huella de carbono. Una experiencia piloto, con el visto bueno del Ministerio de Transición Ecológica, se está desarrollando en terrenos de los comuneros de Laxos y Cardecide, en el municipio pontevedrés de Cuntis. Dos empresas gallegas, una del sector papelero y otra del ámbito conservero, ya están utilizando el bosque cuntiense para hacer su contribución a la preservación del medio ambiente, en un proyecto pionero, dentro de un programa al que se espera que se vayan sumando más propietarios forestales en los próximos años.

El presidente de los comuneros de Laxos y Cardecide, José Manuel Mesego, explica que una superficie de 19 hectáreas, sobre un total de 35 que gestiona esta entidad, se destina a la compensación de la huella de carbono desde hace tres años. Es un proyecto pionero que surge del compromiso de los comuneros de este entorno rural con el medio ambiente y su aportación a la lucha contra el cambio climático, a la vez que ofrecen una nueva perspectiva sobre el aprovechamiento del monte en Galicia. Con este programa, el siglo XXI más ambiental entra de lleno en el corazón del rural pontevedrés.

Un plan en tres etapas

La iniciativa en la que participa Cuntis consta de un proyecto estatal. «Transición Ecolóxica creou un selo para as empresas que compensan as súas emisións á atmosfera», explica Mesego. Existe un distintivo específico para cada una de las tres etapas que pueden cumplir las empresas que participan en esta iniciativa. Por un lado, se encuentra el cálculo de la huella de carbono, es decir, se mide, en base a unos parámetros establecidos, cuál es el volumen de emisiones a la atmósfera de CO2 que se producen en la actividad de cada empresa. Es un diagnóstico, como una radiografía, de todo el ciclo productivo. «Trátase de saber cal é a pegada de carbono porque para corrixir algo hai que saber primeiro cal é», incide Mesego.