El jardín mágico de Praderrei

Alfredo López Penide
López Penide PONTEVEDRA / LA VOZ

CAMPO LAMEIRO

López Penide

El municipio estrena el primer humedal artificial de la provincia para depurar aguas residuales, mientras ya ultima otras dos instalaciones semejantes

03 jul 2016 . Actualizado a las 05:05 h.

La capital del arte rupestre de Galicia puede convertirse, también, en la capital de la depuración ecológica de aguas residuales. Por lo pronto, Campo Lameiro ha sido el primer ayuntamiento pontevedrés en poner en funcionamiento un humedal artificial como alternativa a las tradicionales estaciones depuradoras. Un sistema que aúna una menor inversión económica para su construcción, con un menor coste de mantenimiento.

Perfectamente integrado con el entorno, el humedal de Praderrei da servicio a los 150 residentes de este núcleo poblacional. Sin olores, pocos se pueden imaginar la función que realiza este pequeño jardín incrustado en mitad de unos terrenos de labranza en los que pastan vacas, ovejas y cabras. «Las dos preguntas que se repiten con más frecuencia son las relativas al olor y a si, siendo un humedal, no habrá mosquitos. Pues tampoco. Una vez que las plantas se han desarrollado, se reduce el nivel de agua y circula por debajo de la grava, por lo que no hay una lámina donde los mosquitos puedan hacer las puestas de huevos», remarca Luis Felipe Fernández Fernández, de la empresa Ecolagunas que ejecutó este proyecto.

El mimetismo con un humedal natural es muy alto. Solo desentonan las tuberías que atraviesan las plantas y que está confinado en un entorno construido por la mano del hombre. De hecho, los artificiales reproducen hasta el último detalle las características físicas, químicas y biológicas de uno generado por la naturaleza.