Plantean la apertura de las pozas de A Tafona, en Caldas, como refugio climático frente al calor

Cristina Barral Diéguez
Cristina Barral CALDAS / LA VOZ

CALDAS DE REIS

Las pozas de A Tafona, en Caldas de Reis, que siguen sin uso después de trece años del inicio de su construcción
Las pozas de A Tafona, en Caldas de Reis, que siguen sin uso después de trece años del inicio de su construcción UMIA VIVO

La asociación Umia Vivo, que trasladará su propuesta a la Diputación y Turismo de Galicia, recuerda que siguen sin funcionar trece años después del inicio de su construcción

26 jun 2026 . Actualizado a las 09:48 h.

La asociación Umia Vivo solicita al Concello de Caldas de Reis la apertura de las pozas de A Tafona como refugio climático ante las olas de calor. El colectivo recuerda que han pasado trece años desde el inicio de su construcción y estas piscinas circulares al aire libre siguen sin uso. Por ello, piden su apertura inmediata para los vecinos y el público en general «coas garantías sanitarias da normativa sobre piscinas». Considera Umia Vivo que el conjunto «pode funcionar como refuxio climático ante as vagas de calor, con horarios amplos e dando prioridade no aforo a persoas máis vulnerables ao calor», una demanda que también trasladarán a la Diputación de Pontevedra y a Turismo de Galicia «como entidades que colaboraron na financiación dun proxecto que se demostrou inviable dende o seu comezo».

El proyecto de las pozas de A Tafona fue impulsado por el Concello de Caldas después de descartar la opción de un centro termolúdico en A Tafona, una idea que defendió el gobierno local desde finales de los años 90 del siglo XX, pero que con el tiempo se olvidó. La definición y la gestión de las pozas estuvo rodeada desde el principio de controversia por la propia denominación. El Ayuntamiento empleaba la palabra «termal» al hablar de este recinto de piscinas, pero si llega a funcionar algún día el agua que emplearán ya no tendrá la condición de mineromedicinal.

A ello se refiere también la asociación Umia Vivo. Que expone que la Consellería de Industria, a la que le corresponde la calificación y autorización de las instalaciones termales, «deixou claro de xeito reiterado que non cabe a cualificación das pozas como termais por tratarse de auga que non conta coa declaración de auga mineromedicinal». En este sentido, aluden a que «a auga que, según os proxectos se utilizará para uso de baño nas pozas, será captada da canalización procedente da Burga ata o lavadoiro que se atopa próximo a mesma.  Despois de que a auga saída dos canos da fonte discorra por canalización ata un vaso que contén o depósito, situado xunto o lavadoiro dende o que se conduciría ata as pozas, perde a condición de auga mineromedicinal».

Se subraya que se trata, por tanto, «dunha auga residual procedente da fonte pública da burga, que precisaría filtrado e tratamento quimico». Y remata Industria señalando que «calquera auga que contara coa declaración de mineromedicinal, ao incorporarlle produtos químicos como neste caso, perdería dita condición ao variar as características fisicoquímicas da surxencia que foron precisamente as que motivaron a declaración como mineromedicinal».

Hace hincapié la asociación en que las autorizaciones de Industria para los diferentes proyectos se limitaron «tan só ás escavacións necesarias para as unidades de obra, advertindo Industria ao Concello da improcedencia do uso da denominación termal». Contaron las obras de las pozas con autorizaciones sectoriales de Augas de Galicia y Patrimonio y subvenciones de la Diputación de Pontevedra. Turismo de Galicia se encargó, dice el colectivo, de la señalización «coa falsa denominación termal, contradicindo á Consellería de Industria».   

Concluye el colectivo afirmando que lo que existe a día de hoy es «un conxunto pretendidamente termal que en realidade se trata dun complexo de piscinas circulares nas que o Concello de Caldas gastou durante 13 anos a cantidade de preto dun millón de euros». Hace más de dos años, el gobierno local anunciaba la fase de pruebas de la maquinaria con la idea de poner en servicio las pozas.