Cruce de acusaciones en el Parlamento a cuenta del embalse del Umia

El PSdeG exige a la Xunta que deje de ser un «observador pasivo», mientras la conselleira de Infraestruturas lamenta la «monumental irreponsabilidade» de los socialistas


Caldas / La Voz

El debate de una pregunta oral en el pleno sobre la situación del embalse del Umia, en Caldas de Reis, originó este miércoles un nuevo cruce de acusaciones entre el PSdeG y el Gobierno gallego en el Parlamento. El diputado socialista Julio Torrado preguntó a la Xunta qué medidas tiene previsto tomar ante la situación generada en la presa de A Baxe a partir de la presencia del alga Microcystis, lo que obligó el pasado 24 de junio a activar el estado de alerta por cianobacterias. Un fenómeno que se repite cada verano desde su aparición en el 2006.

El parlamentario aseguró que la no existencia de toxina no implica que «non exista un alto risco da súa aparición debido ás condicións climáticas do verán». Reclamó al Gobierno autonómico que «faga algo máis que agardar a ver se ocorre un novo episodio de contaminación no encoro, que provoca problemas medioambientais». Torrado instó a la Xunta a que resuelva el problema del embalse, que «naceu mal, funciona mal e dá problemas», dejando de ser un «observador pasivo». Denunció, en este sentido, que Augas de Galicia se limite a quejarse de las alertas de esta situación, mientras el Concello de Caldas tiene que asumir un sobrecoste de entre 30.000 y 50.000 euros anuales en la depuración de las aguas.

Por su parte, la conselleira de Infraestruturas, Ethel Vázquez, lamentó este miércoles lo que calificó de «monumental irresponsabilidade» de la oposición por divulgar falsedades sobre el agua del embalse, «ignorando máis de 1.300 resultados de analíticas que descartaron sempre ata agora a presenza de toxinas». La titular del departamento de la Xunta criticó el oportunismo político del PSdeG, al que echó en cara que no gestione con responsabilidad en los lugares donde gobierna. En este sentido, recordó que va a ser la Administración autonómica quien acometa la reforma de la depuradora de Paradivas, en San Andrés (Caldas), que el Concello tiene inactiva. Tiró de cifras y aseguró que el Gobierno gallego lleva invertidos 14 millones de euros en obras hidráulicas en ese concello y entregados 6,2 millones a los municipios del entorno para actividades sociales. No aclara que esos 6,2 millones son una compensación acordada en su día por soportar un embalse que nunca quisieron los tres ayuntamientos.

«En Caldas non se detectou presenza de toxina. E nunca, absolutamente nunca, existiu risco algún relacionado coa alga do encoro. Dicir o contrario é mentir», destacó Vázquez. La conselleira hizo hincapié en que el estado de alerta conlleva la realización de estrictos controles del agua para detectar la posible aparición de la toxina microcistina, analizando hasta un total de 26 parámetros. La Xunta añade que trabaja en diferentes proyectos para reducir la proliferación de cianobacterias en este embalse y otros de la comunidad. Además de tratar de reducir el aporte de nutrientes a la presa, se está impulsado un plan para la recuperación del bosque de ribera que protege al río Umia, además de otros estudios.

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