Los «padres» del Club do Mar de Bueu guían a las promesas dentro y fuera de la traintera

Nieves D. Amil
nieves d. amil PONTEVEDRA / LA VOZ

BUEU

José Ferral, entrenador del Club do Mar Bueu, y Carlos Palmeiro, el remero más veterano de la tripulación
José Ferral, entrenador del Club do Mar Bueu, y Carlos Palmeiro, el remero más veterano de la tripulación

José Ferral entrena a una tripulación en la que Carlos Palmeiro, de 48 años, dobla la edad de sus compañeros

11 jul 2026 . Actualizado a las 00:02 h.

En la trainera de la Liga A del Club do Mar Bueu rema un veterano que se acerca a los cincuenta años. Tiene 48 y, tras un parón de dos décadas, se ha vuelto a enganchar al mar, si es que alguna vez dejó de estarlo. Carlos Palmeiro va dentro de la embarcación, mientras que al mando, dirigiéndolos desde tierra cada día, se encuentra José Ferral. Ferral cumple diez años al frente del equipo sénior y juvenil masculino. Al alcanzar esta década, y en la víspera de remar «en casa» la Bandeira del Concello de Bueu, reconoce que ha logrado el objetivo con el que llegó. «Venía de otros clubes y les pedí tiempo. Era un proyecto a largo plazo, empecé casi sin nada y lo importante era aguantar», explica el técnico. Tres campeonatos de España de bateles, uno de trainerillas, uno de traineras, tres subcampeonatos en la Liga Galega A y el ascenso a la Liga ACT conforman el currículo de este entrenador desde su llegada a Bueu.

Mucho antes de todo eso, maestro y alumno compartieron trainera en Tirán (Moaña). Remaron juntos para que aquel equipo del año 2000 fuese subcampeón de España y tercero en la prestigiosa Bandera de la Concha. Sus caminos se separaron después, pero han vuelto a encontrarse en Bueu para aportar veteranía desde dos posiciones muy distintas. Ferral lleva casi cuarenta años en el mundo del remo, sin desengancharse del mar; primero como tripulante y ahora como entrenador. «Empecé con 16 y tengo 54», comenta. Entre sus recuerdos en el Club do Mar Bueu es imborrable el ascenso a la liga nacional conseguido hace un par de años. Aunque asegura que le gustaría reeditarlo, ahora toca volver a llevar a los chavales hacia su mejor momento. «Tenemos mucha gente joven, la media de edad está en los 23 años», señala Valente, miembro de la directiva. Lo corrobora Carlos Palmeiro, el «padre» de la tripulación: «Entrenar con jóvenes está bien porque tienen mucha ilusión. Yo conozco esa trayectoria y puedo aportar», explica este remero sin fecha de caducidad. Regresó hace tres años para integrarse en el equipo de veteranos y acabó en la trainera sénior. «El cuerpo tiene memoria; estamos acostumbrados al mar. No es un deporte, es un estilo de vida», puntualiza.

Reconoce el sacrificio que supone trabajar y entrenar a diario, pero admite que «en el agua se desconecta del mundo. Cada año veo cómo va la cosa; pienso que estoy cerca de pasar a veteranos, pero sigo cumpliendo con la tabla de entrenamientos». De Ferral le separan solo seis años. Son muchos menos de los que le distancian del resto de la tripulación —a quienes saca más de 25 años en el calendario—, aunque esa brecha desaparece cuando se sientan en la trainera. «Jugamos con ventaja porque conocemos el campo, pero a los más jóvenes les puede pasar factura la presión. Aun así, siempre les digo que lo importante es la primera palada y que lo den todo en el mar. Si se hace eso, el resultado llegará», concluye el entrenador. Este sábado a las 17 horas se disputará la Bandeira de Pescadoira (Liga B), y a las 17:30, la Bandeira Concello de Bueu (Liga A), competición que también se celebrará el domingo a las doce.