Un abanico de faldas en Bueu contra el acoso y para abrir mentes

Alumnos y profesores del IES Johan Carballeira lanzan una campaña


bueu / la voz

Plisada, de tul, lisa, estampada, de cuadrados, por encima de la rodilla o por debajo, con medias o con calcetines. Fueron las muchas variedades de faldas con las que asistieron ayer a clase algunos alumnos y profesores del IES Johan Carballeira de Bueu. No era la primera vez que lo hacían, pero esta vez acudieron al centro con una campaña de difusión previa y «más organizados». Las chicas que movieron la iniciativa son Lía Menduíña Otero, Paula Montejano Otero, Iria Estévez Juncal y Samella Clara Honorato de Moura.

El pasado 4 de noviembre fue la primera vez que asistieron a clase con falda. Este instituto de Bueu se sumó de forma espontánea, como otros muchos de España, a una muestra de solidaridad rompedora después de que trascendiera la historia de Mikel, explica el profesor Miguel Quiroga, del Johan Carballeira. Este joven vasco contó en una red social que había sufrido bullying por ponerse una falda para ir a clase. El chico daba por hecho que lo iba a mirar mal todo el mundo, por ello pidió a sus amigas que también se pusieran esa prenda.

Tal y como esperaba Mikel, buena parte de sus compañeros lo criticaron abiertamente e incluso lo sacaron de clase para llevarlo al psicólogo del instituto, que le preguntó si se sentía mujer. En un vídeo Mikel relató que le habían dicho que se quitara la falda si tenía frío, pero solo a él y no a sus amigas. La historia del joven vasco se hizo viral y a través de una invitación en redes sociales otro chico de bachillerato pedía que el 4 de noviembre se llevara falta al instituto sin importar el género.

Las cuatro chicas del Johan Carballeira y sus compañeros que las apoyan han decidido repetir la iniciativa el día 4 de cada mes. Paula Montejano hace de portavoz de sus compañeras y explica que la ropa no tiene género y que no se pueden consentir agresiones como la que sufrió Mikel. El centro educativo de Bueu no se quiso quedar al margen y movió ficha. «Esto surgió al principio del vídeo de un chico que fue insultado por llevar falda. Eso se convirtió en una idea global en toda España», apunta.

Más tiempo y mensajes

Paula y otras compañeras fueron con falda. Fue algo que se hizo rápido y sin mucha organización. Pasado el 4 de noviembre decidieron darle continuidad a su idea y hablaron con la jefa de estudios. «Esto no es solo una cosa de alumnas por los chicos, es algo más grande. Por eso quisimos hacer una campaña con más tiempo y mensajes», remacha. El mensaje que quieren transmitir valiéndose de la falda como vestimenta es contra el acoso, a favor de la igualdad y la apertura de mentes. «Todos podemos llevar puesto lo que nos apetezca sin tener por ello que ser juzgados. Cada uno debe ponerse lo que le guste y no hay que sentir vergüenza por ello», señalan estas estudiantes del instituto de Bueu.

El profesor Miguel Quiroga fue uno de los que no dudó en secundar la iniciativa y ayer fue al centro con falda. Aplaude la iniciativa de los alumnos no solo para condenar el acoso que sufrió Mikel, el joven vasco, sino para reivindicar que la no ropa no tiene género. Este docente se sumará cada día 4 de mes y cambiará los pantalones por una falda. Salió con esta prenda de casa y estuvo con ella toda la jornada.

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