Quince viviendas de Barro se quedarán sin agua en diez días

Las obras del AVE provocaron el secado de sus pozos, y no existe alternativa alguna para abastecer estos hogares

Varios afectados frente al depósito que Sacyr dejará de mantener en menos de dos semanas.
Varios afectados frente al depósito que Sacyr dejará de mantener en menos de dos semanas.

Barro / La Voz

Decenas de vecinos de San Amaro, en el municipio de Barro, llevan cerca de ocho años viviendo con un deficiente abastecimiento de agua. La gota que ha colmado el vaso ha sido un comunicado por parte de Sacyr anunciando el cierre de la traída que les servía provisionalmente. En unos días, si nada cambia, quince familias se quedarán sin la posibilidad de abrir un grifo en sus casas. Llegarán a su hogar, girarán la llave del agua y, de seguir así, no caerá una gota. Vivir días y días con la incertidumbre de no saber si podrán poner la lavadora, cocinar o darse una ducha.

Los habitantes de la zona vieron cómo se secaban sus pozos artesanos al iniciarse las obras del túnel del AVE, realizadas por el Adif, en las inmediaciones de la parroquia. En ningún momento se les avisó de esta posibilidad; tampoco se les compensó económicamente por dicha pérdida.

A modo de apaño, en una zona de los terrenos expropiados la empresa instaló una traída de agua que solventara la problemática. Una especie de «favor» realizado a los afectados que parece haber llegado a su fin. Dicha traída no está reconocida oficialmente en Augas de Galicia y carece de un mantenimiento real y semanal «como debería ter», reclaman los vecinos. Desde su instalación, no han faltado averías y cortes de agua, todo ello aderezado con la inseguridad de qué pasaría en el futuro, y el desamparo institucional. En algunos casos, los cortes de agua han llegado a las dos semanas.

«Oficialmente, nunca ninguén nos dixo que esta traída provisional sería a que quedara co paso dos anos», narra José Fernández, vecino de San Amaro y afectado. «Deixámoslles conectar e, ao principio, tivemos auga. Logo viñeron os cortes, as avarías, chamas por teléfono e non che fan nin caso».

Cansados de la situación, los vecinos comenzaron su movilización y se les ofreció emprender vías legales desde Madrid. «Se non tes cartos para facer un pozo, non os vas ter para ir a Madrid e loitar contra estas empresas e ir a un contencioso», se resigna Fernández.

Al no estar el deposito registrado oficialmente, nadie asegura que la calidad del agua sea la correcta o la legal. De esta situación los afectados se enteraron recientemente.

«En dez días estaremos sen auga», reconoce otro vecino. «Polo que pon o escrito mandado por Sacyr, en menos de dúas semanas quedaremos sen ela. Ninguén quere facerse cargo disto. Sexa Adif ou Fomento. O Concello de Barro, obviamente, está da nosa parte pero claro, non é o seu papel asumir o problema».

Montse vive junto a su pareja y sus cinco niños. Una casa de siete personas en la que, como ella reconoce, «nunca aseguras se vas por unha ou dúas lavadoras», ya que el servicio del depósito es tan intermitente que nunca se sabe si se dispondrá del agua necesaria para cualquier acción rutinaria como fregar los platos o cocinar una sopa. «Teño ido ata Vilagarcía, a casa dos meus pais, para poder ducharme», confiesa la afectada. «Non é normal. Un día podemos pedirlle axuda a outros veciños da zona, pero non vas ir tódolos días a pedirlles auga, a collerlles unha mangueira, porque para eles tamén é un gasto».

El escrito por el que Sacyr comunicaba su decisión de dejar de mantener el depósito fue enviado al Concello de Barro. Los vecinos continúan, a día de hoy, sin recibir ninguna explicación del porqué de esa decisión. Una decisión que dejará sin abastecimiento a 15 viviendas, puesto que en la zona no hay traída municipal ni existe posibilidad de sumarse a otra comunidad de aguas.

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