A Reigosa y Barro-Meis concentran la compra de suelo industrial

Marcos Gago Otero
marcos gago PONTEVEDRA / LA VOZ

BARRO

El crematorio de A Reigosa es la última nave que se ha inaugurado en un polígono en la comarca.
El crematorio de A Reigosa es la última nave que se ha inaugurado en un polígono en la comarca. R. LEIRO

En Pontevedra, Deza y Arousa hay 850.000 metros cuadrados sin ocupar

28 sep 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

Dos polígonos de la mitad norte de la provincia de Pontevedra concentran el grueso de las compras de parcelas para la instalación de industrias en los últimos años. Se trata de A Reigosa, en Ponte Caldelas, una infraestructura promovida por Xestur Pontevedra; y el polígono de Barro-Meis, impulsado por la Diputación. Otras áreas industriales permanecen sin movimiento en el ámbito de la adquisición de terrenos, mientras otros ya llenos y sobre los que se ha debatido su ampliación permanecen sin expandirse por falta de cartera de clientes. Por su parte, entre los parques promovidos por Xestur Pontevedra, el Instituto Galego da Vivenda e Solo, la Diputación Provincial y diversos concellos y asociaciones de empresarios hay en torno a 850.000 metros cuadrados pendientes de ocupar tras la suma de la oferta de las comarcas de Pontevedra, Deza y Arousa.

Barro-Meis es la mayor superficie de terreno de carácter industrial y empresarial en este ámbito. Un total de 25 de sus parcelas están ya vendidas, aunque la institución provincial señala que quedan otras 56 por adquirir, sumando más de 163.000 metros cuadrados. La empresa más potente que se instalará en Barro-Meis será Froiz, que ha adquirido quince parcelas y que anunció al cerrar la compra que se realizará una inversión de más de 25 millones de euros.

La previsión de esta cadena de supermercados es ejecutar en este área su base logística para atender todos sus centros de venta en Galicia. Con esta operación, más otras fincas adquiridas por otras compañías, la ocupación supera ahora el 50 % de la superficie total del polígono provincial.

En el caso de A Reigosa, hace dos semanas se inauguró el crematorio, una instalación envuelta en la polémica vecinal, pero que cumple con los requisitos legales para su ubicación en el parque empresarial. El promotor de la obra, Juan Perdiz, explicó que está previsto ampliar las instalaciones con un tanatorio y un almacén en una parcela contigua aún sin edificar.

En Ponte Caldelas se están rematando también otras dos importantes naves industriales. Por un lado, se trata de Aludec, que se dedica a la producción de piezas del sector del automóvil y que invertirá más de 1,5 millones de euros. Por otra parte, está Orbe, una conservera que se trasladará desde el área de Vigo y que destinará a su nueva fábrica y oficinas ocho millones de euros. También se acaba de vender otra finca a un particular.

La central de transportes de Ponte Caldelas sigue sin despertar interés

Sesenta parcelas y un total de cuarenta mil metros cuadrados conforman la central de transportes de Ponte Caldelas, una iniciativa que se anunció a bombo y platillo en el 2005 como una oportunidad de revitalizar el entorno industrial de la comarca, complemento a los parques de A Reigosa y O Campiño y de servicio al puerto de Marín. Diez años después no se han cumplido ninguna de las expectativas existentes sobre este terreno. En este parque, que está urbanizado y con parcelas delimitadas, no hay nada. Parece un lugar desierto, donde de vez en cuando se puede ver a un camionero aprovechando el vacío y la tranquilidad para echar una cabezada.

El fiasco de la central de transportes es todavía mayor si se tiene en cuenta que el Instituto Galego da Vivenda e Solo, su promotor, ha rebajado varias veces en los últimos años el coste de las parcelas. Ni siquiera con esta mejora en el precio se ha conseguido atraer el interés de los empresarios. Y por ahora, según fuentes del sector, no hay previsión de que esta circunstancia vaya a cambiar a corto plazo.

Otro polígono donde existen más de 400.000 metros cuadrados a la venta es el parque que Xestur construyó en Lalín. Tres fincas de equipamientos comercial, industrial y social permanecen vacías.