Y por qué no más fusiones municipales

Eugenio Giráldez
Eugenio Giráldez PONTEVEDRA / LA VOZ

A LAMA

Andrés Díaz, primero por la derecha, durante la celebración del Mundial logrado por España
Andrés Díaz, primero por la derecha, durante la celebración del Mundial logrado por España CONCELLO DE PONTE CALDELAS

La idea lanzada por el socialista Andrés Díaz para unir Ponte Caldelas, A Lama y Fornelos de Montes es el camino lógico para rebajar el minifundismo de ayuntamientos

26 jul 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Permítanme que inicie este artículo sobre las necesarias e inevitables fusiones de concellos, recurriendo a la flamante y reciente victoria de España sobre Argentina en la final de la Copa del Mundo que seguimos celebrando una semana después. Se dice que el espíritu de equipo que impera en el conjunto que dirige Luis de la Fuente es la clave de sus éxitos. Y que el factor psicológico es crucial. Por eso se le ha atribuido un valor esencial al vídeo motivacional que la propia federación editó horas antes de esa final. Tomando como punto de partida una respuesta en rueda de prensa de Aymerich Laporte cuando contestó a la pregunta de un periodista: «¿Y por qué España puede ser campeona del mundo?» Y respondió tajante: «Y por qué no».

A partir de la contestación del defensa (que por cierto podríamos apadrinar como muy gallega), alguien en la RFEF pensó en editar un vídeo motivacional que fue un pelotazo en redes sociales en las horas previas a la final de Nueva York en el que aparecían trufadas imágenes de nuestros actuales jugadores con los que en 2010 alzaron la primera Copa del Mundo y todos ellos proclamaban «Y por qué no».

Pues bien, tras leer la propuesta que acaba de lanzar en esta semana por redes sociales Andrés Díaz, alcalde de Ponte Caldelas, me vino a la cabeza esa misma frase: «Y por qué no». El regidor caldelán plantea que tanto para su concello como para los vecinos municipios de A Lama y

Fornelos de Montes «compartir un mismo proyecto administrativo» generaría notables beneficios. Díaz sabe el terreno que pisa y recurrió a una sutil manera de proponer una fusión municipal, aunque sin llegar a decirlo expresamente para no herir las sensibilidades más localistas.

Ahora que se cumplen diez años de la fusión entre Cerdedo y Cotobade que parece tan consolidada como asumida, o que se plantea una fusión entre Carballeda de Avia y Ribadavia, proponer estas iniciativas es pensar en futuro. No olvidemos que tanto el gobierno de Rueda en Galicia como el gabinete de Pedro Sánchez en España, vienen promoviendo las fusiones de municipios para mejorar servicios y simplificar la administración.

Minifundismo

Galicia es el ejemplo de comunidad autónoma, que por superficie habitada y núcleos de población, presenta una de los índices más altos de número ayuntamientos por provincia. La provincia de Pontevedra es un exponente claro. La circunscripción provincial tiene apenas 4.500 kilómetros cuadrados y sin embargo disponemos de 61 concellos. Uno de los índices más altos de España. Más allá de afanes localistas, viejos chovinismos y demás atavismos que arrastramos, esto se llama pura y llanamente minifundismo municipal. Pero dado que se manejan sentimientos populares y rencillas entre pueblos y parroquias, resulta un asunto tan peliagudo como impopular. Hasta que el sentido común y las economías imponen la razón. Y cuando no se toman soluciones, el problema desemboca en la España vaciada; en la Galicia, baleirada.

Veamos los números: Ponte Caldelas, que es el mayor de los tres ayuntamientos cuya posible fusión se plantearía, tiene una población actual de 5.600 habitantes aproximadamente. Manifiestamente mayor que los concellos de A Lama, con 2.400 habitantes, y Fornelos de Montes, con 1.600, que son mucho más pequeños. En términos de actividad económica, Ponte Caldelas ya ejerce una suerte de capitalidad tanto sobre A Lama como con Fornelos cuyos habitantes acuden al concello del Verdugo para compras y gestiones debido a la mayor presencia de comercio, banca y supermercado. Asimismo, Ponte Caldelas dispone de centros de enseñanza secundaria a los que acuden los estudiantes de los otros dos concellos.

Una hipotética fusión de estos tres ayuntamientos daría lugar a una nueva entidad municipal de un tamaño ya respetable, casi 10.000 habitantes, con una superficie de 277 kilómetros cuadrados y que tendría acceso a una mayor participación de los fondos públicos que reparten tanto la Xunta de Galicia como el Gobierno de España, así como a reclamar mejores servicios públicos, es especial sanitarios. Y entre sus potencialidades, la unión de esos tres concellos depararía un muy atractivo destino turístico y cultural, termal y gastronómico.

Reticencias

Sin embargo, parece que la propuesta lanzada por Andrés Díaz ha tropezado con un brote de alergia que comparten tanto Emiliano Lage, alcalde de Fornelos, como David Carrera, edil de A Lama que han reaccionado con cierto escepticismo. Si se fijan en sus declaraciones, no es un rechazo frontal, sino más bien formal. Porque tanto uno como otro admiten que sí podrán establecerse entre los tres concellos determinadas políticas para mancomunar servicios. Como por ejemplo la recogida de basuras que supone uno de los mayores gastos para las arcas de cada municipio. Y que, en este caso concreto, implica a los tres concellos pues cada municipio tiene que movilizar camiones por cada parroquia para luego trasladar los residuos hasta la planta de transferencia que Sogama colocó precisamente en A Lama.

Mancomunar ese y otros servicios públicos que cada concello presta por separado es un buen principio para un fin mejor. Es cuestión de tiempo.