José Antonio Gómez Novoa: «La vía Nanclares fue crucial para el fin de ETA»

A LAMA

CAPOTILLO

El exdirector de la prisión de A Lama acaba de publicar su primer libro, una recopilación de artículos fraguados en los últimos años

24 oct 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Fue un buen amigo andaluz y ávido lector, Alfonso, quien le convenció para que diera el paso y, finalmente, lo dio. José Antonio Gómez Novoa, exdirector del centro penitenciario de A Lama, acaba de publicar su primer libro, Pasos en la mano (Editorial Círculo Rojo), en el que recopila sus artículos fraguados en los últimos años en su blog Prisión en positivo y sus colaboraciones en Pontevedra Viva. «Siempre lee los artículos y me dijo que tenía que reflejarlo en un libro. Y me puse a ello, pero sin ninguna ambición», apunta sentado a una de las mesas del Café Moderno de Pontevedra.

-¿Cómo surgió la idea de crear el blog?

-Tenía muy claro que no quería ser, como ya dijo Felipe González, un jarrón chino, pero también, y, de cara a la institución, mostrar las cosas en positivo. Siempre que salen noticias son negativas y por eso el blog se llama Prisión en positivo. Quería extraer aquellas cosas positivas, sobre todo de la época de Mercedes Gallizo como directora general [de Instituciones Penitenciarias]. Con ella, hubo un antes y un después y la historia reconocerá el trabajo hecho por Mercedes Gallizo. El blog lleva funcionando mucho tiempo y estoy convencido de que tendría más lectores si fuera Prisión en negativo, pero mi intención siempre fue la de reflejar mis experiencias positivas en prisiones y mis ideas con respecto a lo que se puede hacer, a lo que se puede mejorar.

-Precisamente, Mercedes Gallizo es quien hace el prólogo.

-Exactamente. Es una amiga de siempre. Estuvimos ocho años trabajando juntos. Hizo grandes cambios en la institución. Hicimos cosas impensables en otro momento e, incluso, impensables ahora. Jornadas de puertas abiertas, jornadas con Agareso, de la sección gallega de Reporteros Solidarios, se constituyeron los módulos de respeto... Ahora estamos en el décimo aniversario del alto el fuego de ETA. Sin Mercedes Gallizo y sin Rubalcaba no se hubieran hecho muchas cosas. Ella fue capaz de crear la vía Nanclares y buscar alternativas para llegar a lo que se llegó.

-Ya que lo saca a colación, ¿cómo ha evolucionado la política penitenciaria en este sentido?

-El otro día reflexionaba que cuando empecé a tener puestos de responsabilidad lo hice como subdirector de seguridad en Tenerife en el momento álgido de la dispersión. Había veintidós etarras en Tenerife, ahora no hay ninguno. Recuerdo un interno ya fallecido que cuando se empezaron a grabar legalmente sus conversaciones en prisión decía: «Yo, aquí hasta la amnistía». Salió en libertad y murió al poco tiempo. Pero también viví, ya siendo director, cuando anunciaron el fin de los atentados. La vía Nanclares fue crucial para el fin de ETA. Por cierto, los dos etarras protagonistas de la película Maixabel, Ibon Etxezarreta y Luis Carrasco, estuvieron en A Lama. Hay que reconocer también el gran trabajo de los empleados penitenciarios a nivel de inteligencia y a nivel de abordaje personalizado con los internos.

-¿Y qué sintió hace diez años?

-Lógicamente, fue un momento muy contento. Estaba de director en A Lama. Durante mi carrera, he vivido momentos complicados, pero también el momento en el que la banda terrorista llegaba a su fin.

-Habla de los políticos de entonces, pero en sus artículos se percibe un cierto poso de tristeza con la política actual.

-Algunos de los textos son más de anecdotario de humor, pero otros tienen una visión política, una crítica política. Mi reflexión es igual a la de muchos ciudadanos. El crecimiento de la ultraderecha, el pensamiento único, que la gente no sea capaz de reflexionar sobre las cosas... El surgimiento de Vox está haciendo mucho daño a la democracia. Eso intento reflejarlo muy bien en los artículos.

-¿También se percibe el gran cariño que siente por sus amigos?

-Bien. Muchos de los relatos reflejan a mis amigos. Como cualquiera, todos tenemos nuestros referentes, gente que se dedica al servicio público, familiares a los que estás muy unido... Esa algo que está reflejado en el libro. Por ejemplo, hay un artículo que se titula Hermigos, una mezcla de hermanos y amigos porque hay personas que son amigas, pero que, en el fondo, son como tus hermanos.

-¿Y ya coge mejor las setas?

-Las setas... Por cierto, no puedo comerlas, pero sigo yendo. Aprovecho mis paseos y mi vida para reflejarlos en el libro. Muchas veces empleo un tono de humor. El tema de las setas me relaja, me gusta mucho el pasear, hacer kilómetros por el monte... Te olvidas de todo. Es una forma de desconexión que aconsejo a todos. Eso sí, primero, tienes que saber las que se pueden comer y las que no se pueden comer.

-Uno de los aspectos que me llamó la atención de «Pasos en la mano» es que los textos no siguen un orden cronológico.

-Sí. Opté por dividirlo en capítulos, de tal modo que reflejan un instante, ya sea a nivel político o social o personal, y era preciso contextualizarlo, que la gente sepa cuando se escribió. Principalmente, en los que son artículos más políticos, como pueden ser la moción de censura o el surgimiento de Vox, y ahora estamos en otro momento.

-Lo que descubren los artículos es su pasión por el cine.

-Sí, aunque ahora con la pandemia somos más de series. He visto mucho cine durante esta época, además, mucho cine clásico...

-¿Y qué le recomendaría ver a Pedro Sánchez?

-(risas) Creo que en los momentos que estamos de enfrentamientos y que la política no está siendo sana para la sociedad porque la visceralidad, los insultos, el mal comportamiento de los políticos en las sesiones del Congreso no es bueno cuando tendrían que ser unos referentes. Voy a decir dos y las dos completamente diferentes. El apartamento, de Billy Wilder, que es una comedia que cuenta una historia de encuentros y desencuentros, y luego hay una que me encantó y que vi durante la pandemia, Carta a una desconocida. Es una historia de amor en blanco y negro preciosa narrada con gran precisión, que es lo que él necesita.

-¿Y a Pablo Casado?

-(risas, de nuevo) Hay una película bastante desconocida de Burt Lancaster, El nadador, que va de una piscina a otra de diferentes urbanizaciones y creo que es el camino que debía seguir Pablo Casado. Obviar a Vox y seguir por su camino, que tiene que ser el centroderecha.

-¿Este libro tendrá continuidad?

-La verdad es que no lo sé. Yo sigo haciendo relatos, artículos, escritos... Si creo en un futuro que tienen un mínimo, pues... La verdad es que el libro surge porque me aconsejaron que lo hiciera porque yo no había pensado en ello y lo hice un poco en autoedición. Creo que ha quedado bastante bien.