Pontevedra, el edén de los árboles singulares

El Pazo de Lourizán es el segundo entorno de Galicia que más ejemplares vegetales sobresalientes atesora


Pontevedra / la voz

«Es el paraíso del árbol singular». Quien afirma esto es Susana Domínguez, presidenta de Bosques Sin Fronteras, para quien este tipo de ejemplares «son los más plus, los que representan un poco ese valor que tiene un árbol».

Pontevedra es, junto con A Coruña, la provincia que más ejemplares singulares aporta al Catálogo galego de árbores senlleiras. Y el Centro de Investigación Forestal de Lourizán es, después del Pazo de Santa Cruz, en Oza dos Ríos (A Coruña), el entorno forestal que más especímenes sobresalientes aglutina. En sus más de cincuenta hectáreas, el visitante puede encontrar un cedro del Líbano -el mismo que aparece en la bandera de este país de Oriente Próximo-; una de las metasecuoyas más altas, sino la más alta, de Europa; una secuoya roja; criptomerias; una Sephora péndula, también conocida como acacia del Japón o el árbol de las pagodas; y un avellano de más de doscientos años. Asimismo, en este entorno se localiza una de las 31 formaciones senlleiras que existen en la comunidad, la que conforman el bosque de castaños chinos y japoneses.

El potencial de este entorno es tal que los expertos aventura que, en un futuro, otros ejemplares que se localizan en el entorno del pazo de Lourizán -caso del camelio más alto del mundo- se incluirán en el catálogo autonómico.

Este listado, sin salir del término municipal de Pontevedra, incluye otros ejemplares igual de sobresalientes. Es el caso de los cedros del Himalaya de los Jardines de Vicenti, la araucaria de Carballeira o el carballo de Santa Margarita. «Se estima que ten máis de cincocentos anos. É dos carballos viventes máis antigos de Galicia», pero «está moi mal», advierte Antonio Rigueiro Rodríguez, catedrático de la Universidade de Santiago.

En la orilla opuesta del río Lérez, en el municipio de Poio, el entorno de la Finca Besada se ubican una serie de metrosideros. Por su parte, en A Lama tiene nombre propio el Carballo do Viño, cuyo tronco es regado con vino por el párroco antes del inicio de las fiestas de O Pelete, una tradición que se remonta a mediados del siglo XVII.

Caldas presume de dos ejemplares de especial relevancia -una araucaria del Brasil y una cunninghamia-, así como de una formación singular, la que se encuentra en la carballeira. También el pazo de Barrantes, por poner un ejemplo, alberga este tipo de agrupaciones boscosas, concretamente la denominada como Carreira de eucaliptos.

Sin salir de la comarca de Arousa, son destacables el ciprés de California que se encuentra en el pazo de Quintáns, en el municipio de Meis, y la Figueira do Meco, en O Grove. Por su parte, Vilagarcía ofrece la posibilidad de visitar cuatro ejemplares sobresalientes, uno de ellos en el Xardín de Artime, así como una formación.

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