La atención a los residentes, «máxima prioridad» para las monjas de Caldas
PONTEVEDRA
La congregación afirma que todas las gestiones que llevó a cabo quieren garantizar «un relevo efectivo y eficaz»
29 jul 2026 . Actualizado a las 10:29 h.La congregación de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados, que gestiona la residencia de Caldas de Reis, se pronunció este martes sobre la situación y el futuro del servicio. Después de que el Concello hiciera público el pasado viernes que las religiosas dejarán la gestión el 30 de septiembre, han querido aclarar su postura ante la opinión pública. De entrada, subrayan que la atención a las personas residentes en dicho centro «sigue siendo su máxima prioridad». Apuntan que todas las gestiones que llevaron a cabo para garantizar «un relevo efectivo y eficaz» en la gestión del asilo fueron conocidas desde el principio por el Ayuntamiento.
En este sentido, desvelan que la madre provincial instó en reiteradas ocasiones al gobierno local a abordar conjuntamente los trámites necesarios para que una gerencia privada se haga cargo de toda la actividad generada en la residencia de ancianos. «No podía ser de otra manera —dicen en un comunicado— dado que congregación y Concello comparten la titularidad de dicho hogar».
Explican las monjas que en una reciente reunión se informó a familiares y a trabajadoras del ofrecimiento de una empresa privada para hacerse cargo del centro. Una empresa «con amplia trayectoria en el desarrollo de tareas de atención a residencias de personas mayores». Lo que querrían las religiosas es, dicen, una transición «ordenada y transparente», en la que esta empresa se habría comprometido a mantener en sus puestos de trabajo a todo el personal que en la actualidad presta servicios en el hogar de Caldas. Insisten las Hermanitas de los Ancianos Desamparados que en los pasos dados para asegurar la continuidad de la residencia «no hay irregularidad alguna».
«Al contrario, todas las gestiones se han llevado a cabo con el concurso legal de sus asesores jurídicos y, ante todo, velando por los intereses de los residentes y empleados», subrayan. La congregación confía en que su objetivo prioritario, «que es el bienestar y la atención a los residentes y sus familias, junto a la estabilidad de las trabajadoras», sea plenamente compartido por el Concello de Caldas.