Pega carteles por una calle de Pontevedra, se lo niega a la policía y lo descubren al sonarle el teléfono en el bolsillo
PONTEVEDRA
El infractor negó haber empapelado las farolas ofreciéndose para recoger todo tipo de material
04 abr 2026 . Actualizado a las 13:11 h.Una llamada de teléfono delató al infractor que había colgado carteles por todas las farolas de la calle Echegaray ofreciéndose para la recogida «gratuita» de todo tipo de residuos. Según fuentes municipales, una patrulla comprobó que todas las farolas de la zona fueron empapeladas con letreros que anunciaban la recogida de todo tipo de objetos, desde muebles a electrodomésticos o resto de enseres de los trasteros. En los carteles, además, facilitaba el número de teléfono. Y fue gracias a eso, como los agentes dieron con el infractor. En un primer momento intentaron contactar con él de forma oficial a través de ese número, pero fueron rechazados sin que se pudiese establecer contacto. Ante esta situación, la Policía Local se puso en contacto con la compañía telefónica para comprobar la titularidad de la línea para tratar de esclarecer los hechos.
Al ver que por esta vía no era sencillo y para agilizar la identificación, decidieron poner en marcha un dispositivo de comprobación en el que un agente, haciéndose pasar por un ciudadano, contactó con el número que aparecía en los carteles y concertó una cita con el anunciante para una supuesta recogida en la calle Echegaray. A la cita llegó un individuo y otra persona en una furgoneta, que aparcó en la calle. Cuando los agentes se identificaron y les comunicaron el motivo de la intervención, el individuo, que se puso muy nervioso, negó en todo momento ser el autor de la pegada de carteles e insistió en que él no era quien había hecho la pegada y que además, no tenían ninguna prueba. En ese momento, uno de los agentes decidió llamar al número que aparecía en los carteles y el teléfono comenzó a sonar en el bolsillo del infractor.
Ante la evidencia, la Policía Local interpuso la denuncia por una infracción de la Ordenanza de xestión de residuos de competencia municipal do Concello de Pontevedra, que penaliza la colocación de elementos en espacios públicos. La sanción conlleva una multa que puede ir de los 80 hasta los 750 euros. Desde el Concello explican que esta intervención va en consonancia con los esfuerzos que hacen para mantener limpia la ciudad.