El violín «Intruso» de Ara Malikian regresa a Pontevedra

Alfredo López Penide
López Penide PONTEVEDRA / LA VOZ

PONTEVEDRA

AFUNDACIÓN

El reconocido interprete regresa esta noche al auditorio de Afundación

28 feb 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

«En Líbano no me consideraban suficientemente libanés porque era de origen armenio, los armenios no me consideraban suficientemente armenio porque había nacido en Líbano. Cuando me establecí en Europa no me consideraban europeo porque no había nacido en Europa». Con estas palabras el violinista Ara Malikian, que regresa este sábado (21.00 horas) al auditorio de Afundación de Pontevedra con la práctica totalidad de las entradas vendidas, explica el porqué de la denominación de su gira, Intruso World Tour.

De hecho, el interprete remarca que, precisamente, «esta condición de ‘intruso' me brindó la oportunidad de explorar y disfrutar de músicas y culturas fascinantes, ajenas a mi propia tradición, aportando mi propia voz, mi experiencia multicultural». Su experiencia vital, de hecho, será el hilo conductor de su concierto en Pontevedra, un espectáculo que, por un lado, cierra la programación de Afundación de febrero y, por otro, antecede a las ocho citas programadas en este auditorio en el mes de marzo y que «son una parte de las dieciocho propuestas previstas, hasta la fecha, en el primer semestre del año», destacaron al respeto.

«Viaje muy personal»

En cuanto al concierto que ofrecerá Malikian en la Boa Vila, este se encuadra en una gira que ofrece a los asistentes «un viaje muy personal en el que parte de la angustia de no encajar en ningún lugar para por fin abrazar la riqueza de su identidad multicultural y encontrar su hogar en el mundo entero a través del arte y la música».

Mónica Irago

Y es que el sentimiento de intruso, también se extendió al plano artístico del violinista, quien confiesa que «esta experiencia se reflejó también en mi relación con la música. Cada nota resonaba con la nostalgia de un hogar que no existía, un lugar en el que no terminaba de encajar». Y es que «gracias a mi condición de ‘intruso', he descubierto que el mundo entero es mi hogar. Mi casa está en mi cuerpo y en mi alma, un espacio infinito donde la identidad se transforma y la música se convierte en un lenguaje universal».

En lo que a venta de entradas se refiere, en el momento de elaborar este reportaje únicamente quedaban a la venta tres localidades en la zona de platea o patio de butacas, mientras que en la conocida como gallinero estaban disponibles algo más de una treintena.