Los deportistas peregrinos del CGTD: un error de cálculo en una obra los dejó sin piscina

PONTEVEDRA

Nueva fachada del CGTD de Pontevedra
Nueva fachada del CGTD de Pontevedra SERGIO SUEIRO

El peso de las placas solares obligan a reforzar ahora la cubierta del centro de tecnificación. La Xunta le buscó otro vaso en Pontevedra

24 feb 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Las secciones de natación, natación artística y triatlón viven en una furgoneta. El cierre de la piscina del Centro Galego de Tecnificación Deportiva (CGTD) de Pontevedra les obliga a desplazarse a la olímpica de Pontemuiños a diario. No es una distancia demasiado larga, pero en tiempo es casi una hora menos de entrenamiento al día. A priori es la mejor solución que encontró la Xunta tras los «errores de cálculo» de la obra.

En enero del 2025 se aprobó el proyecto de 1,73 millones de euros para renovar y mejorar la eficiencia energética del CGTD. Incluía actualizar los aislamientos, los acabados de las fachadas y la carpintería, además de instalar paneles fotovoltaicos. Hasta ahí, todo transcurría como una obra más. El plazo de ejecución era de seis meses. Se cambió la cubierta y se colocaron 50 placas solares, pero nadie calculó el peso que debía sostener la estructura. «Vino un ingeniero para hacer los cálculos y señaló que la cubierta no aguantaría», señala el responsable del centro, Jesús López, que espera que esté todo reformado para el nuevo curso.

Como medida preventiva, se cerró la piscina y se presentó un nuevo proyecto. Desde la Secretaría Xeral para o Deporte, perteneciente a la Consellería de Presidencia, reconocen que «a piscina está pendente dunha obra de execución da substitución da estrutura de madeira da cuberta do vaso, que esperamos licitar nas próximas datas». Calculan que la obra, que se limitará a sustituir la estructura sin modificar el volumen y la geometría, se desarrollará en un período de seis meses. «Tienen que sacar la estructura actual y las placas fotovoltaicas y volver a montarla», apunta Jesús López. Y mientras en los despachos se tramita la nueva obra, los deportistas llevan desde julio sin poder entrenar en la piscina del CGTD. «Perdemos una hora al día en el transporte» , señala uno de los técnicos del centro, que además reconoce que en modalidades como el triatlón se pierde «mucho volumen de agua». En un deporte multidisciplinar la parte de la piscina es clave, sobre todo en el invierno. «Tenemos que estructurar los entrenamientos como podemos, estamos condicionados. En el momento igual no influye en los deportistas, pero a medio plazo, sí, porque son chavales de entre 14 y 18 años que están dejando de nadar en época de desarrollo», explica. De las dos horas que dedican a diario a la piscina, una es para el transporte y la otra para nadar. Es habitual que esta disciplina utilice la piscina también con una función regenerativa tras una sesión dura, algo que no hacen desde que se cerró el vaso del CGTD el pasado mes de julio.

Este es el día a día de disciplinas como el triatlón, la natación artística o la natación. Estos últimos han tenido que adaptarse a tan solo dos calles en Pontemuiños, cuando lo habitual es que dispongan de seis en el centro de tecnificación. Además, los deportistas de élite compaginan las sesiones con los entrenamientos de los abonados al centro y con otros clubes, como el Club Waterpolo Pontevedra y el Galaico Sincro. «No se pueden hacer entrenamientos personalizados como antes, hay 14 nadadores en dos calles», explica una de las técnicas del centro, que espera volver cuanto antes al CGTD. Mientras eso no llega, reconoce que Pontemuiños es el clavo al que agarrarse.