Dos cartas abiertas sobre la polémica de las horas extras del Concello de Marín: María Ramallo (PP) y Manuel Pazos (PSOE)
PONTEVEDRA
Conflicto entre el gobierno local y los socialistas por la política municipal de personal
14 ene 2026 . Actualizado a las 13:49 h.La polémica sobre la política del gobierno local en cuanto al abono de horas extras a los trabajadores del Concello de Marín ha agravado aún más la brecha entre el gobierno local del PP marinense y el PSOE local, acusándose mutuamente y criticando con dureza la gestión política del otro. Estas son las dos posiciones expuestas en sendas cartas abiertas por parte de la alcaldesa de Marín, María Ramallo, también como presidenta local del PP; así como la postura defendida por Manuel Pazos Lamoso, como portavoz municipal del PSOE marinense.
María Ramallo, alcaldesa de Marín: 1405, no. Son 140,5 horas. Un clamoroso error de quien no profundiza.
Un error tipográfico. Eso es todo lo que hay detrás de la noticia que tan rápido y con tan poco criterio ha sacado el señor Pazos Lamoso sobre las horas extra presentadas por un funcionario. En el informe de Intervención relativo a las horas extra totales que se hacen en los servicios municipales, se cometió un error, faltando una coma en la cifra relativa a uno de los funcionarios. Así que no, no son 1405 horas. Son 140,5. Y es que hay cuestiones en política, en la gestión, en leerse bien los expedientes, que tientan a uno para querer ser una estrellita pero que no merecen la pena, porque se corre el riesgo de estrellarse. Cuando no se profundiza en los temas, no se conoce ni la plantilla ni los cambios que se hacen, cuando se toca de oído, y cuando prefieren llamar la atención que aportar alguna solución… Aparecen ellos de adelantados, sobre todo el Sr. Pazos. Se habla sin contexto, sin profundidad, sin querer tener datos y en consecuencia se quiere hacer uno el simpático, hacer una nota, grabarse un vídeo y no aportar nada más que comentarios que hacen daño a la política y a la función pública, a la que luego se le llena la boca con defender. Es lo que en la terminología popular se puede denominar un “enterao”.
No quiero tampoco que esta forma de hacer oposición, ya muy habitual en cada tema, con el único objetivo de sacar jugo (aunque luego no se exprima nada), me nuble al reconocer y destacar que la Administración no es perfecta, pero debe ponerse en situación con las herramientas que tenemos y cómo gestionarlas… y evidentemente ahí sí que podemos estar razonablemente satisfechos en comparación con otras etapas de gestión de este Ayuntamiento. Siempre reconociendo que tratamos de mejorar, de modernizar nuestra administración y con el objetivo de adaptarnos a las nuevas necesidades, y ojalá tener en cuenta las aportaciones de otros, siempre y cuando sean sanas. Pero con estos comentarios, poco o nada podemos esperar, más que hacerse el simpático y que algunos le hagan líder riéndole las gracias. Nosotros a lo nuestro, a aportar y a seguir mejorando.
Sabemos que las horas extra de algunos servicios son más elevadas de lo que se debería, pero meterse con servicios básicos y con la lealtad y compromiso con que trabaja mucha gente fuera de su horario, que además les permite completar su salario y responder a las necesidades de la ciudadanía es, cuanto menos, feo. Servicios donde no se puede teletrabajar, ni descansar, ni cogerse a veces vacaciones cuando a uno le place, donde se exige presencia y habilidad, dedicación y entrega. Servicios de las brigadas de obras, aguas, electricidad, cementerios, instalaciones deportivas… Oficiales, peones, conserjes, encargados… Lo que teníamos que hacer era acunarlos y estarles enormemente agradecidos por su disponibilidad continua, da igual que sea invierno, verano, sábados, domingos y festivos… Como el caso de la Policía Local, siempre a turnos, mañana, tarde y noche, fines de semana, fiestas cuando muchos descansan, siempre para atender a quien tenga un problema…
Y no seré yo la que no sufrí algunos contratiempos y negociaciones que debíamos defender y saber quién tenía o no tenía razón en las reivindicaciones planteadas. Es decir, estoy hablando de servicios presenciales, que no trabajan solo de lunes a viernes en horario de mañana y se olvidan hasta el lunes siguiente… Cosas que mejorar siempre hay, pero que dé soluciones en positivo y no resalte lo negativo, que sin duda puede hacerse mejor, pero habrá que reconocer que estos funcionarios mejoran su cualidad y nos hacen ser mucho mejores, a una administración que debe brillar siempre por los servicios que prestamos, aún a costa de muchos descansos y mucha, mucha dedicación. No se puede exigir en los Plenos, hacer una ristra de ruegos permanentes de que hay que, hay que, hay que hacer… y luego que no le valga nada: ni externalizar servicios, ni trabajos fuera de la jornada… ni nada. Y que no se me olvide: justamente él es el único concejal de la oposición que tuvo responsabilidades de Gobierno, aunque en realidad nadie me puede decir nada que haya hecho o haya mejorado… Es mejor siempre ser prudente y no meter la pata, aunque la prudencia no parece estar de moda, tampoco para el Sr. Pazos.
Réplica de Manuel Pazos (PSOE): Lo que hay detrás del descontrol de las 1.405 horas extras
Leo con sorpresa la carta abierta que me dedica la Sra. Ramallo, en la que pretende hacernos creer a los marinenses que el descontrol de las horas extra en el Concello se debe simplemente a un error tipográfico. Nada más lejos de la realidad.
El problema comienza cuando la Sra. Ramallo lleva al pleno un documento con errores que ni siquiera detecta porque, sencillamente, no se lo ha leído. Y eso a pesar de que el informe es demoledor para su gestión de las horas extra.
Durante el debate plenario expongo los datos que se reflejan en el informe de la Intervención Municipal y la alcaldesa se esfuerza en justificar como algo normal que un trabajador municipal haya realizado 1.405 horas extra. Días después completa la información e indica que la situación se produce al haber una jubilación y una persona de baja en el servicio. Ni ella misma sabía que esa cifra no era real, porque en el fondo le parecía perfectamente posible y se afanaba en justificarla.
Esa fue la versión oficial hasta que “descubrió” que una de las cifras podría contener un error tipográfico y que, según ella, en realidad se trataba de 140,5 horas y no de 1.405. Nada dice de quien hace 552, 651 o 696 horas extra. Debe de parecerle normal, pese a que el límite legal es de 80 horas anuales. ¿O es que eso también es un error tipográfico?
Tampoco menciona que las horas extra se han incrementado en más de un 20 % en el último año, ni que el Concello ha gastado 271.000 € en este concepto cuando lo presupuestado eran 188.000 €.
Realmente el problema no es que falte una coma en el informe de Intervención; lo que falta es poner punto final a tanto desgobierno municipal. Ya conocíamos el caos en la ejecución de las obras municipales, y ahora sabemos que ese mismo desorden alcanza también a la gestión de las brigadas municipales.
Mención aparte merece el tono de su último escrito, en el que me califica de “estrellita”, de querer “hacer el simpático” o de ser un “enterao”. Un lenguaje faltón e impropio para quien ostenta nuestra alcaldía.
No voy a caer en ese tipo de descalificaciones. No lo he hecho antes y no lo haré ahora. Lo único que puedo decirle es que no me va a amedrentar y que voy a seguir denunciando públicamente su absoluto descontrol en la gestión de las horas extra, la nefasta ejecución de las obras públicas en Marín, las enormes dificultades para aparcar en la villa, la pérdida de población o el cierre continuo de comercios.