Penas de prisión en Pontevedra para los estafadores de los robots de cocina de alta gama

Alfredo López Penide
López Penide PONTEVEDRA / LA VOZ

PONTEVEDRA

GUARDIA CIVIL

La víctima, según la Audiencia, «sufriu un calote en toda regra, desgraciadamente ben frecuente nos tempos actuais»

02 mar 2024 . Actualizado a las 16:36 h.

Aprovechaban la difusión que les facilitaban reconocidos portales webs de anuncios para ofrecer robots de cocina de alta gama a precios muy competitivos y por debajo de los precios de mercado. Ahora, ambos han sido condenados por el Juzgado de lo Penal número uno de Pontevedra, sentencia que ha sido confirmada en todos sus aspectos por la Audiencia Provincial, de tal modo que, mientras que a uno de los dos sospechosos le cayeron siete meses de cárcel, al segundo le impusieron año y nueve meses al aplicar una agravante de reincidencia.

El modo de proceder de ambos era relativamente sencillo. Así, actuando de común acuerdo, anunciaban la venta de un robot de cocina por quinientos euros y esperaban a que alguien acudiese engañado. De este modo, en junio del 2018, una pontevedresa, «confiando en la veracidad del anuncio y puesta en contacto en dos ocasiones» con uno de los acusados, terminó realizando una transferencia por la cantidad solicitada.

Sin embargo, «ambos acusados, con ánimo de obtener un beneficio económico ilícito, hicieron suyo el dinero ingresado en la cuenta y no entregaron [el robot], pues a fecha de hoy no consta que la perjudicada lo haya recibido», recoge la sentencia. De hecho, para hacer más creíble el engaño y una vez realizado el ingreso, le facilitaron lo que le aseguraron era un número de seguimiento de la empresa de reparto de paquetería.

Era, como comprobó posteriormente, otra mentira más, ya que, cansada de esperar por la máquina de cocinar, se puso en contacto telefónico con esta compañía, donde le confirmaron que tal número no existía. Intentó ponerse en contacto, de nuevo, con el supuesto vendedor, pero ya no le respondió.

Denuncia en la Guardia Civil

En todo caso, la pontevedresa no se quedó parada. Así, en paralelo a la interposición de una denuncia ante la Guardia Civil, realizó un seguimiento de los anuncios de compraventa de este tipo de robots de cocina.Consciente de que el que había adquirido supuestamente tenía que ser remitido desde Castellón, sus pesquisas le llevaron a localizar «outro anuncio coas mesmas fotografías e descrición, pero que estaba en Lugo».

Se puso en contacto con el teléfono que aparecía en el mismo. Y no solo le contaron lo mismo, sino que la voz de su interlocutor «semellaba idéntica» a la de la persona que le había engañado, así como «o número de conta bancaria que lle deu coincidía co da conta onde ela xa ingresara os cincocentos euros». Eso sí, su interlocutor, «cando lle solicitou máis datos, colgou o teléfono».

Por su parte, un agente de la Guardia Civil relató durante la vista oral que solicitó la identidad del titular de la cuenta bancaria, que pertenecía a uno de los acusados, mientras que el móvil figuraba a nombre del segundo de los sospechosos. En definitiva, y según remarcan desde la Audiencia de Pontevedra, la pontevedresa «sufriu un calote en toda regra, desgraciadamente ben frecuente nos tempos actuais».