La Coresma, indultada, evita arder como una falla en el pique del entroido de dos parroquias de A Lama

Marcos Gago Otero
Marcos Gago A LAMA / LA VOZ

PONTEVEDRA

El Cascarrabia y la Coresma, al fondo de la foto, presidieron la comida de confraternidad y posterior baile de entroido entre los vecinos de A Escuadra y los de Covelo, en A Lama
El Cascarrabia y la Coresma, al fondo de la foto, presidieron la comida de confraternidad y posterior baile de entroido entre los vecinos de A Escuadra y los de Covelo, en A Lama ASOCIACIÓN DE VECIÑOS DE A ESCUADRA

A Escuadra y Covelo celebran un singular carnaval recuperando una tradición que había caído en el olvido

27 feb 2024 . Actualizado a las 17:49 h.

La figura de la Coresma se libró este fin de semana de arder, cual si fuese una falla, en el intercambio que hacen entre sí las parroquias de A Escuadra y Covelo, en A Lama, dentro de la recuperación de una de sus actividades más singulares del entroido. El portavoz de la asociación de veciños de A Escuadra, Daniel Vidal, explicó que recientemente supieron que en los años de Entreguerras en A Escuadra se hacían dos figuras por carnaval. Una era el Cascarrabias, que era de madera y solo cambiaba la ropa de un año para otro, y la segunda era la Coresma, con la que se protagonizaba un juego de rifirrafe entre las aldeas.

Vidal explicó que la tradición imponía que los de A Escuadra dejasen de noche a la Coresma en Covelo y que estos, picados, se la devolviesen a sus vecinos, y estos volverían a intentarlo como al principio y así varios días. El día final del entroido, si este tira y afloja encontraba a la Coresma en A Escuadra, se la quemaba y sus cenizas de enterraban en Covelo para seguir vacilando a sus vecinos en la recta final del carnaval.

En esta ocasión, los de A Escuadra dejaron a la Coresma en Covelo y estos la devolvieron pero embarazada, así que en la comida de confraternidad de las dos parroquias por el entroido se votó qué hacer con ella este año y se optó por indultarla, al menos en esta ocasión.