La enésima chapuza de Renfe en el Eje Atlántico: viajeros de pie y asientos vacíos por no poder acceder a los vagones

María Hermida
María Hermida PONTEVEDRA / LA VOZ

PONTEVEDRA

Pasajeros de pie, esta mañana, en el tren de primera hora.
Pasajeros de pie, esta mañana, en el tren de primera hora. cedida

En el tren de primera hora no abrían algunas puertas y, como era un ferrocarril de doble composición, tampoco se podía pasar por dentro para que cada uno fuese a su sitio

27 nov 2023 . Actualizado a las 16:05 h.

Enésimo fallo mecánico en los trenes el Eje Atlántico. Y, también, nueva chapuza de Renfe. Todo ocurrió en el ferrocarril que sale a primera hora de A Coruña, concretamente a las 5.35 horas, y que es una de las frecuencias más demandadas (conseguir plaza en ella es toda una odisea). En esta ocasión, el problema no fue el habitual, de retrasos e impuntualidad, sino que afectó a la comodidad de quienes viajaban en el ferrocarril regional entre la ciudad herculina y Vigo. Al menos, a los que realizaban el trayecto entre Vilagarcía, Pontevedra y Vigo.

A saber: se trataba de un tren de doble composición, es decir, un convoy con dos ferrocarriles conectados de tal forma que es imposible trasvase interior de pasajeros entre uno y otro. Es decir, los viajeros de los vagones uno, dos y tres no podían trasladarse interiormente a los siguientes, cuatro, cinco y seis. Todo ello no supondría ningún problema de no ser porque una avería impedía, al menos en las estaciones de Vilagarcía y Pontevedra, abrir las puertas de los vagones cuatro, cinco y seis. Así que todos los viajeros con plaza en esos compartimentos se tuvieron que subir en el otro convoy y quedarse de pie mientras sus asientos iban completamente vacíos porque no se podía acceder a ellos ni exteriormente ni por dentro del tren. 

Los pasajeros afectados por este contratiempo tuvieron que ser avisados, a golpe de silbato, como en las antiguas estaciones de tren, para que se subiesen en los tres primeros vagones. Decenas de ellos tuvieron que realizar el viaje de pie con las consiguientes quejas a los trabajadores de Renfe. En este caso, el personal decidió primar la puntualidad del tren, que así llegó solo con unos diez minutos de retraso a su destino en Pontevedra, antes que hacer esperar a los viajeros por la llegada de un autobús que podría retrasar el traslado bastante más. Algo que por cierto ocurrió la semana pasada, cuando a quienes usan esta misma frecuencia les tocó ir en autocar de Vilagarcía a Pontevedra y llegar tarde a sus destinos. 

Las quejas de los pasajeros contra los continuos fallos y averías en los trenes del Eje  Atlántico por la falta de material volvieron arreciar y fueron los trabajadores de Renfe los que tuvieron que capear el temporal a pesar de que ellos son los primeros en denunciar las carencias del ferrocarril en Galicia. Al parecer, y según indicaba el personal a bordo, la avería impedía la apertura de puertas automática y la manual podría garantizar el acceso de los pasajeros en Vilagarcía, pero no que pudieran ser abiertas en Pontevedra, así que llegada a la ciudad del Lérez podían verse atrapados en el vagón. De ahí que se optase por el mal menor: viajar de pie. Este nuevo contratiempo implicó enfados, quejas y la sensación de que cada día es una aventura en el Eje Atlántico.