«El GPS me la ha liado»

Alfredo López Penide
López Penide PONTEVEDRA / LA VOZ

PONTEVEDRA

CAPOTILLO

El incidente del pasado viernes en las escalinatas de A Ferrería se suma a incontables incidencias provocadas en Pontevedra y su comarca por los sistemas de navegación en los vehículos

07 nov 2023 . Actualizado a las 13:35 h.

En plena pandemia por el covid-19, el Concello de Pontevedra cerró al tráfico buena parte de la avenida de Reina Victoria, algo que determinó que se colocarán señales prohibiendo el paso de vehículos en dirección a la Alameda. Pese al tiempo transcurrido, aún son diariamente muchos los usuarios que se adentran haciendo caso omiso a la prohibición hasta que se ven obligados a maniobrar para dar la vuelta para regresar por donde han llegado. En algunos casos, la culpa es de una falsa confianza de quien conoce la zona, pero lleva tiempo sin venir, pero, en otros, la situación es consecuencia de seguir ciegamente las indicaciones que va dando el GPS.

CAPOTILLO

Es algo que también conocen bien los vecinos de Leborei, en Cerponzóns, donde es hasta cierto punto habitual que los camiones tengan que maniobrar para salir del atolladero al que les ha conducido el GPS. «Eso pasa sempre (...). Seguen a pasas eses problemillas que non sei como se poderán solucionar, porque máis do que temos dito... Creo que é necesario unha sinal onde se indique que non se lle faga caso ao GPS ou prohibido GPS, ou algo así», apunta tirando de retranca Juan José Esperón, de la asociación O Chedeiro.

LILIANA CASAS

Son solo dos ejemplos, pero los vecinos del casco histórico también pueden contar casos de conductores, en su mayoría, de fuera que se adentran por las callejuelas de la zona monumental hasta que descubren que ya no pueden continuar. En los casos más extremos, como el ocurrido el pasado viernes, el vehículo termina bloqueado en las escalinatas de piedra del entorno de la plaza de A Ferrería, como ocurrió el pasado viernes, o en las de la plaza del Teucro, algo que se produjo unos días antes.

Episodios precedentes

No son casos puntuales, sino que se repiten con cierta frecuenta, sobre todo en el caso de A Ferrería, y no solo en estos puntos del casco histórico. Así, escenas semejantes se han observado en la plaza de Tetuán o en calle Formigueira, en el entorno del Campillo de Santa María.

Ramón Leiro

Y no siempre están protagonizados por turistas. Así, hace algunos años fue un coche patrulla de la Policía Nacional de la Comisaría de Pontevedra el que terminó atascado, en este caso, en los escalones del paseo cubierto del río Gafos, en Campolongo. Si bien en su caso, todo parece indicar que no fue por culpa del GPS, sino de un despiste.

CAPOTILLO

Pero también en otros municipios de la comarca de Pontevedra. En este punto, la Policía Local de Poio recuerda como ha poco más un año dos turistas alemanas que quería visitar la iglesia de San Roque de Combarro no se les ocurrió mejor idea que intentar llegar hasta la puerta de este templo con su coche. Consecuentemente, el vehículo, tras hacer caso omiso a las señales que prohíben el acceso de automóviles al Conxunto Histórico Artístico declarado en 1972, terminó bloqueado en las proximidades de la iglesia de San Roque.

POLICÍA LOCAL DE POIO

Y todo por seguir el GPS, tal y como reconocieron ante los agentes municipales.

Navegadores actualizados

Frente a estos despistes, las distintas fuentes consultadas para hacer este reportaje coincidieron en remarcar la necesidad de emplear navegadores con los mapas actualizados y no fiarse ciegamente de ellos, sino estar pendientes siempre de la señalización vertical u horizontal. A este respecto, precisaron que algunos coches traen de serie GPS con cartografías que han quedado desfasadas y los propietarios de los vehículos no las ponen al día porque, en determinados supuestos, supone abonar una cantidad de dinero. Normalmente, no ocurre nada hasta que, claro está, pasa.

A este respecto, y a modo de ejemplo, precisaron que con respecto al corte de la avenida de Reina Victoria, por lo que tenían entendido, los navegadores basados en Google Maps ya contemplan estas restricciones circulatorias.

Y en cuanto a los casos en los que los coches terminan bloqueados en escaleras se mostraron, hasta cierto punto, comprensivos. Señalaron que, cuando las condiciones de visibilidad se reducen, como pueden ser los días de lluvia o en horas de tarde, la altura de los asientos de los automóviles puede llegar a hacer que sea complicado que el conductor se percate de que delante tiene unos escalones.